Para soporta una fuerza de 5 G a más de 300 km/h y con 1.000 caballos de potencia en el auto, los pilotos se exponen a un trabajo muy sacrificado.

Los pilotos de Fórmula 1 son verdaderos atletas y para soportar la fuerza G realizan un extremo entrenamiento en el cuello. Este martes se conoció un video del trabajo que hace el argentino Franco Colapinto en Williams para poder abordar los 5 G de fuerza en una curva rápida en la que muchas veces el auto va para un lado y el cuerpo del corredor quiere ir para el otro. Domar 1.000 caballos de potencia a más de 300 km/h no es chiste.
El equipo inglés donde corre el bonaerense de 21 años publicó el material en sus redes sociales en el que se lo ve a Franco cómo sufre los ejercicios en los que tiene que hacer un esfuerzo máximo con su cabeza para poder soportar el peso desde el otro lado.
Los ojos cerrados, rostro tensionado y dientes apretados dan cuenta de la entrega de los corredores a la hora de realizar estas prácticas que apunta a que su cuello sea más grande y pueda estar preparado para la demanda de un F1.
“Vamos Franco. Bien, bien. Vamos. Buen trabajo. Bien, bien hecho”, le dicen a Colapinto sus entrenadores físicos. El aliento es constante en un trabajo seguido que dura poco más de un minuto y busca recrear el esfuerzo que hace del competidor arriba del auto en los lugares más comprometidos como una curva rápida.
Sobre ese entrenamiento, Franco dijo este lunes en la entrevista en El Hormiguero: “Es desagradable. Es lo menos sexy… Tenés un coso acá en la cabeza que pareces un perro cuando le ponen el bozal, es como que te ponen lo mismo acá (en la cabeza), te tiran del cuello, que se va a la mierda y después tenés un dolor de cervicales que no podés ni moverte. A la noche te quedás duro y en la almohada te levantás y estás tipo Robocop”.

