La postulación de Ariel Lijo al Máximo Tribunal desató otra feroz interna en el gobierno que arde. Lilia Lemoine fue lapidaria con Victoria Villarruel en ‘TN’.

Las tensiones dentro de La Libertad Avanza alcanzaron un punto crítico el martes por la noche, cuando la diputada Lilia Lemoine lanzó duros cuestionamientos contra la vicepresidenta Victoria Villarruel en diálogo con “TN”.
Sus diferencias se hicieron evidentes tras la postulación del juez Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia, dicha decisión fue impulsada por Javier Milei pero rechazada por Victoria Villarruel y otros sectores dentro del oficialismo.
Lemoine, conocida por no guardarse nada, expresó su descontento en esa entrevista televisiva, acusando a Villarruel de “desmarcarse” de la línea oficialista y seguir una agenda personal que la aleja de las decisiones del Ejecutivo.
“Fue irresponsable no ir en concordancia con lo que el presidente estaba pidiendo”, dijo Lemoine, manifestando su frustración con la vicepresidenta.
Este desencuentro se sumó a una serie de roces que venían escalando dentro del gobierno, y que expusieron una profunda división entre quienes apoyan incondicionalmente a Milei y quienes, como Villarruel, comenzaron a distanciarse de algunas de sus políticas.
Lemoine no dudó en hacer públicas sus críticas, señalando que Villarruel “estaba constantemente criticando las decisiones del Ejecutivo”, y enfatizando que ella, como vicepresidenta, debería haberse alineado más estrechamente con las directrices del presidente.
Uno de los puntos más álgidos de la disputa fue la percepción de que Villarruel había estado cuidando su imagen política a expensas de la unidad del movimiento.
Lemoine dejó claro su malestar al afirmar que “en lugar de poner el pecho y la espalda y decir que iba a seguir apoyando, se estaba limpiando las manos para quedar bien frente al público”. Este comentario no hace otra cosa que mostrar públicamente la preocupación latente en algunos sectores de La Libertad Avanza sobre la lealtad y el compromiso de la vicepresidenta con el proyecto liderado por Milei que se viene esbozando desde aún antes de la asunción en diciembre.
La polémica sobre el pliego de Lijo no fue el único tema que generó discordia. El aumento de salarios de los senadores, también tensó las relaciones internas.
Aunque Milei fue duro pero cauteloso en sus críticas, Lemoine fue mucho más directa, sugiriendo que Villarruel podría haber negociado con sectores opositores, como el kirchnerismo, para asegurar ciertos beneficios, una acusación que agravó aún más la crisis en la cúpula del gobierno.
Fuente: ‘Infocielo’

