El gobernador santafesino lamentó la decisión del futbolista de no volver a jugar en Rosario “por razones de seguridad”. Sin embargo, dijo que “si los protocolos se respetan, las condiciones de resguardo están garantizadas”.

El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, lamentó que el futbolista Ángel Di María haya desistido de volver a jugar en Rosario por razones de seguridad, según reveló públicamente en las últimas horas Gonzalo Belloso, presidente de Rosario Central. Sin embargo, el mandatario aseguró que si se respetan los protocolos estipulados para las figuras públicas, las condiciones de resguardo “están garantizadas”. Asimismo, advirtió que en la vida cotidiana, el hecho de ser figura pública implica “perder libertades”.
“Siempre trabajamos para que la seguridad pueda mejorar. Tenemos los parámetros de violencia más bajos de los últimos quince años en la ciudad de Rosario. Y esto tiene que ver con muchas acciones policiales y del Servicio Penitenciario pero también de agentes territoriales que se están esforzando con el trabajo de todos los días”, planteó Pullaro.
“Las personas públicas -acotó- sabemos que nuestra vida no es una vida normal y que tenemos que perder márgenes de libertades; cualquiera de nosotros podemos ser amenazados. Pero también sabemos que si cumplimos los protocolos que se establecen desde el Ministerio de Seguridad o que disponga quien esté a cargo de la custodia de una persona pública como puede ser un deportista, un artista o un funcionario público, nuestras condiciones de seguridad van a estar cumplimentadas. Entiendo que es su decisión y la de su familia, que por supuesto, respeto”.
Enfático, Pullaro sostuvo que “si se aceptan los protocolos, todas las personas que son funcionarios públicos o tienen alta visibilidad, tienen los resguardos suficientes y tienen condiciones de seguridad”. “Pero hay que aceptar los protocolos – volvió a decir-, que implican un cambio de vida; no es la misma vida que vas a tener si sos una persona conocida y podés llegar a ser víctima de una tensión de diferentes grupos en este caso de hinchadas de fútbol o un funcionario público”.
El mandatario admitió que “es doloroso que una persona no quiera volver (a la provincia) por las condiciones de seguridad, pero también digo que cualquier persona que venga y cumpla los protocolos, máxime si es una persona pública, tiene la seguridad garantizada. La tengo yo, que debo ser la persona más amenazada en la Argentina por las organizaciones narcocriminales; la tienen los fiscales, policías y deportistas de primer nivel”, concluyó.
Fuente: El Litoral.-

