Un estudio de NielsenIQ reveló que los argentinos adoptan diversas estrategias para ahorrar, priorizando promociones y marcas económicas. Los consumidores recortan gastos en indumentaria, ocio y electrodomésticos para enfocarse en alimentos y bienes esenciales.

En medio de una recesión económica, el consumo en Argentina cayó significativamente durante el primer semestre del año, y las perspectivas no muestran signos de mejora para lo que resta del 2024. La alta inflación caracterizó los primeros seis meses del año y, aunque ha habido una desaceleración, los argentinos se ven obligados a adoptar diversas estrategias para ahorrar y maximizar el rendimiento de sus ingresos.
Un estudio realizado por la consultora NielsenIQ investigó los mecanismos más comunes adoptados por los consumidores durante este período marcado por la disminución del poder adquisitivo de los salarios. Javier González, líder comercial de la consultora, explicó que “el 94% de las categorías de bienes y servicios se contrajo, aunque el impacto no es igual para todas”.
Durante el primer semestre, NielsenIQ observó un aumento en el consumo relacionado con promociones, mientras que los gastos en indumentaria y ocio experimentaron una considerable reducción. Además, uno de cada tres consumidores recortó gastos en electrodomésticos y productos de belleza, priorizando la compra de alimentos.

El estudio también reveló un incremento en la demanda de segundas y terceras marcas (downtiering), más económicas, en productos de alto desembolso, como el jabón para ropa. En consecuencia, los productos para diluir y en polvo vieron un aumento en su demanda, con precios hasta un 30% menores que los líquidos regulares.
En el rubro de alimentos, el reporte indicó varias estrategias adoptadas por los consumidores en los últimos seis meses:
- Aceites comestibles: Se observó un crecimiento en la preferencia por marcas propias de los supermercados, más económicas, siendo los tamaños grandes (1,5 litros) los más elegidos.
- Bebidas sin alcohol y jugos en polvo: Hubo un aumento en la demanda de marcas más baratas y en los formatos retornables. Las bebidas fueron la primera categoría en reaccionar a la crisis y comenzar a caer, y ahora es la primera en empezar a recuperarse, desacelerando la caída del consumo.
- Lácteos: Los quesos untables y la leche fluida mostraron un aumento en la preferencia por marcas económicas.
- Galletitas: Los consumidores priorizan el precio sobre la marca, eligiendo productos con costos menores a $2000.
Estas estrategias de ahorro reflejan cómo los consumidores argentinos están adaptando sus hábitos de consumo para enfrentar la recesión y la inflación, buscando maximizar cada peso gastado en medio de un panorama económico desafiante.
Con información de TN

