Días atrás, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) dio por finalizado oficialmente el evento El Niño. “Ahora estamos bajo condiciones de neutralidad. Las chances de La Niña son mayores hacia el verano, lo que implica menos lluvias en las zonas productivas”, indicaron desde Meteored Argentina.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) dio por finalizado esta semana el evento El Niño que prevaleció a lo largo de la campaña 23-24. Leonardo De Benedictis, experto de Meteored Argentina, indicó que tras su máximo en diciembre de 2023, comenzó el declive del evento para finalizar en estos días. “Ahora estamos en una situación ENSO-Neutral, que se mantendría durante el invierno”, sumó el especialista.
“La tasa de enfriamiento que ha presentado el Océano Pacifico ecuatorial frente a las costas de Perú y de Ecuador, ha sido significativa y con gran velocidad de enfriamiento en comparación con lo que suele suceder, aunque en el mes de mayo se observó una leve desaceleración de ese ritmo de enfriamiento”, recapituló De Benedictis.
Te puede interesar: https://www.diarioelnorte.com.ar/el-invierno-se-hara-sentir-desde-el-sabado-por-la-noche-en-san-nicolas/
De cara a lo que cabe esperar hacia adelante, el NOAA anticipó que las chances de que se desarrolle un evento La Niña durante el trimestre julio – septiembre son del 65 %.
“La mayoría de los modelos coinciden en indicar una transición hacia un evento La Niña alrededor del trimestre agosto – septiembre – octubre de este año, estimando que el fenómeno persistirá durante el verano del hemisferio sur, siendo la chance del 85 %”, sumó el meteorológo de Meteored Argentina.
Zona de impacto
La franja centro y este de Argentina, sudeste de Brasil, este de Paraguay y gran parte de Uruguay tienen un impacto directo relacionado con los eventos La Niña o El Niño, con una correlación relativamente elevada.
“La climatología nos indica en las campañas con La Niña las precipitaciones suelen ser deficitarias en el período octubre – abril, por lo que habría que esperar menos precipitaciones en la primavera y el verano. Las estadísticas del Servicio Meteorológico Nacional señalan que, en eventos La Niña, suele observarse un déficit de lluvias en toda la región del Litoral y norte de Buenos Aires, junto con el este de Córdoba, asociados a años secos”, señaló de Benedictis poniendo el foco en una porción territorial que además de contener a San Nicolás también incluye a la zona núcleo de la producción agropecuaria.

Es especialista añadió: “De registrarse un evento La Niña entre julio y agosto, podría haber un efecto negativo en las temperaturas, ya que en estas condiciones las temperaturas suelen ser más frescas entre abril y agosto. Esto puede aumentar el riesgo de heladas tardías, aunque hacia el verano contribuye a anomalías positivas de temperatura, aumentando la cantidad e intensidad de las olas de calor”.
Al mismo tiempo, observó que otros impactos suelen observarse en la radiación, la intensidad del viento y algunas cuestiones que presentan menor correlación como el granizo y las tormentas severas”.

