La actividad metalúrgica cayó 19,5% interanual en abril. En medio de la recesión, el sector volvió a registrar una baja pronunciada y se trata de una de las cuatro caídas más fuertes de los últimos 8 años. “La producción cae en línea con la demanda interna y el uso de la capacidad instalada”, advierte Elio Del Re, presidente de Adimra. También se expresó contra el RIGI.

De la redacción de EL NORTE
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La actividad metalúrgica registró en abril una caída en su producción del 19,5% interanual y respecto a marzo, la disminución fue del 2,3%. Se trata de una de las cuatro bajas más fuertes de los últimos 8 años, solo superada por tres de los meses más estrictos con respecto a las restricciones vinculadas a la pandemia del 2020.
Según el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), si se acumulan las caídas mensuales que el sector registra durante en lo que va del año, el valor asciende a -8,6%. Cabe recordar que en marzo la producción había presentado un descenso del 17,7% interanual y del 2,8% mensual.
La utilización de la capacidad instalada, por su parte, también registró una fuerte disminución ubicándose 13,4% por debajo del mismo mes del año previo y 8% respecto del promedio del 2023.
El presidente de la entidad, Elio Del Re, advirtió que “la producción continúa en un sendero de caída constante en línea con la demanda interna y el uso de la capacidad instalada, por lo que es necesario promover la inversión con el impulso del desarrollo de la industria nacional”, dijo.
La amenaza del RIGI
Adimra expresó su preocupación por la sanción del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) incluido en la Ley Bases, sosteniendo que esto podría ser perjudicial para la industria nacional. Según Elio Del Re, los beneficios fiscales y normativos otorgados no van acompañados de obligaciones en términos de transferencia tecnológica y compras locales, lo que podría comprometer la sostenibilidad macroeconómica del país.
La preocupación compartida entre el sector empresarial y sindical sobre las implicaciones del RIGI y la necesidad de establecer medidas que promuevan la inversión y el desarrollo tecnológico sin comprometer la economía del país.
La discusión se intensifica ante la ausencia de obligaciones vinculadas a la transferencia tecnológica y la compra local. Esta falta de contrapartidas podría llevar a un desequilibrio en el sistema productivo y afectar la estabilidad económica general del país, según advierten los representantes de Adimra en este encuentro.

