La planta de General Motors en Alvear, Santa Fe, reabre tras meses de cierre debido a la falta de componentes. La suspensión se debió a deudas acumuladas por proveedores en el exterior, asesorados por el exministro de Economía Sergio Massa

La fábrica de General Motors Argentina en Alvear (Santa Fe) reabrió hoy sus puertas luego de casi tres meses de cierre. La planta, conocida por fabricar la Chevrolet Tracker, retoma la producción tras enfrentar interrupciones y suspensiones durante el segundo semestre del 2023 debido a la falta de componentes.
La suspensión se debió a la interrupción en la entrega de autopartes por parte de varios proveedores de GM Argentina, quienes acumularon deudas en el exterior. Estos proveedores, asesorados por el entonces ministro de Economía Sergio Massa, se endeudaron en dólares con la promesa de reintegrarles ese monto a la cotización oficial del Banco Central, lo cual no se cumplió.
Bajo la gestión del nuevo presidente Javier Milei, el Banco Central emitió un bono en dólares para que las empresas pudieran cancelar sus deudas con el exterior, evitando así cortes en el suministro de componentes importados. Varias automotrices, incluyendo GM Argentina, suscribieron este bono.
La planta de Alvear retoma la producción enfocada exclusivamente en la Chevrolet Tracker, tras la despedida del modelo Cruze el año pasado. La Tracker, destinada al mercado interno argentino y a la exportación a Colombia, verá ampliada su gama con la introducción de una versión deportiva, la Tracker R.S., que será importada de Brasil, donde también se fabrica.
Se espera que la Tracker R.S. ofrezca un equipamiento deportivo, aunque el precio se conocerá en el momento del lanzamiento oficial.

