Diego Díaz y Moisés Soria comenzarán a ser juzgados en un debate técnico el próximo 10 de abril. Están acusados de ser los autores materiales del atroz asesinato de José Gosén, ocurrido en diciembre de 2021. El juicio se desarrollará en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 y está previsto que se extienda al menos durante dos jornadas.

De la redacción de EL NORTE
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A poco más de dos años del aberrante crimen de José Gosén, dos hombres estarán sentados en el banquillo de los acusados. Deberán responder ante los jueces Alejandro López, Anselmo González y Cristian Ramos acerca de la responsabilidad que les cabe en el terrible homicidio ocurrido en barrio Don Américo, en 2021. No será un jurado popular en este caso el responsable de dictar sentencia, sino que el debate, fijado en principio para los días 10 y 11 de abril, será del tipo técnico y estará a cargo de jueces.
Los imputados Diego Emmanuel Díaz y Moisés Eduardo Soria deberán responder ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 por el brutal homicidio perpetrado en diciembre de 2021. La muerte de José Gosén, un exmilitar jubilado de 78 años, se habría producido entre la noche del 16 y la madrugada del 17. Su cuerpo fue encontrado el día 19 por efectivos de la Comisaría Primera alertados por los vecinos, a los que les llamó la atención su ausencia. Estaba en el baño de su casa, semidesnudo, maniatado y con signos de haber sido víctima de una agresión sexual que le provocó la muerte.
La causa recayó en la Fiscalía Nº 14 a cargo de la Dra. María Belén Baños. La autopsia practicada en ese momento reveló que el hombre había sido víctima de un ataque demencial y que falleció por una hemorragia digestiva producto de la violación y de la tortura a la que fue sometido antes de morir.
José Gosén residía en el domicilio donde fue hallado sin vida, en calle Pellegrini al 1200 de barrio Don Américo. Había nacido en la provincia de La Rioja, vivía solo y no tenía hijos. En los distintos ambientes los investigadores se encontraron con un gran desorden y si bien no pudo determinarse en ese momento cuántos eran los elementos faltantes en el lugar, sí pudo constatarse que faltaba el celular de la víctima que luego fue de vital importancia para esclarecer el hecho.
El esclarecimiento
La fiscal a cargo ordenó el rastreo del celular. A través del número de IMEI descubrieron que había sido utilizado en momentos inmediatamente posteriores a la data de muerte. Así, pudieron establecer que el celular había sido vendido a través de Facebook por medio de un perfil falso. La descripción que el comprador realizó en ese momento de los vendedores coincidía con la de dos personas que ya estaban siendo investigadas y que pertenecían al entorno de la víctima. Con esos importantes indicios lograron la detención del primer sospechoso. Se trataba de Diego Emmanuel Díaz, de 34 años, conocido del jubilado. Quien vivía a 10 cuadras y solía visitarlo. El arresto se concretó, luego de varios allanamientos realizados por la DDI local, tras un análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona y del seguimiento del celular de la víctima robado el día del crimen junto a otros elementos. Al mismo tiempo era intensamente buscado Moisés Soria, de 26 años, el principal acusado del atroz asesinato, quien finalmente también fue detenido el 30 de enero del año pasado en una vivienda de Av. Alberdi entre Obligado y Echeverría donde se ocultaba.
Otro hombre, Juan Eduardo Soria, hermano de Moisés Soria, en principio también resultó detenido acusado de encubrimiento, pero recuperó su libertad poco después ya que se sospecha que habría participado de la venta del celular pero no del asesinato.
La carátula de la causa por la que Diego Emmanuel Díaz y Moisés Eduardo Soria deberán responder es por ‘abuso sexual seguido de muerte con hurto calamitoso’. Desde su aprehensión ambos imputados permanecen con prisión preventiva alojados en la Unidad Penal hasta que los jueces, luego del debate a desarrollarse los próximos 10 y 11 de abril, establezcan la responsabilidad de cada uno en el feroz ataque que terminó con la vida de José Gosén.

