Mia nació en Italia y llegó a nuestra ciudad cuando tenía ocho años. Allí, a través de dos amigas, se acercó al hockey del Club Regatas. Lleva la competencia en los genes: es hija de la exvoleibolista profesional Antonella Moltrasio (de dilatada trayectoria en Italia) y de Mario Santana, futbolista que construyó una enorme carrera en la Serie A y jugó en la Selección Argentina. Ahora es su turno: fue convocada a entrenar con Las Leoncitas en el Cenard.

EZEQUIEL GUISONE
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“Es todo una locura, todavía no lo puedo creer”. A Mia Santana le llevó varios días caer en la cuenta de que durante la próxima semana formará parte de la concentración de las Leoncitas, el seleccionado argentino junior de hockey, en el Cenard. Sus buenas actuaciones en Regatas la llevaron a la selección del Litoral, y de allí a una concentración que se llevó a cabo en Rosario a fines de enero. Inmediatamente, trabajaron dos días más bajo las órdenes de Sofía Maccari, la DT de la selección junior, que monitoreó concentraciones en todo el país en busca de nuevas juniors.
“Después de esa concentración todos los días consultaba el sitio de la Confederación Argentina para ver si había quedado en la lista, pasaron dos semanas”, contó Mia en diálogo con La Deportiva, de Radio U 89.9. “Cuando salió, eran 30 jugadoras y yo no estaba”, contó, para sorpresa de quienes la entrevistaban. “Fue muy loco cómo me enteré”, adelantó antes de contar la historia.
“Pasaron cuatro horas, eran las 17.55, y me manda un mensaje el DT del seleccionado rosarino apurado pidiéndome el DNI. Le pregunté para qué, y era que lo había llamado Sofía Maccari para pedirle rápido mi documento antes de las 18. ¡Menos mal que yo estaba con el celular! ¡Una locura!”, contó la jugadora de 17 años. “Y una hora más tarde, me llamó el jefe de equipo de las Leoncitas para contarme que había sido convocada”, agregó.
En la lista publicada en la Confederación fue entonces que apareció Mia Santana, con el número 31. Desde este lunes 26 al jueves 29, las preseleccionadas trabajarán con Juan Martín López y Sofía Maccari en el Cenard, junto a otras jugadoras que ya están establecidas dentro del seleccionado junior, algunas de las cuales hasta entrenan con las Leonas. “Después de todo el esfuerzo que hace una, es increíble que se den estas cosas”, expresó Mia.

Pura felicidad
“Mi mamá empezó a llamar a toda la familia, y yo a mis amigas, no lo podíamos creer”, recordó entre risas la joven. “Al otro día tenía entrenamiento con el club, y cuando terminó la práctica me hicieron un ‘pogo’ tremendo, con una charla relinda en la que resaltaban mi esfuerzo. Estoy más que agradecida con el club, con mi familia, con mis amigos, que siempre estuvieron ahí apoyándome y bancándome, porque detrás de todo lo bueno siempre hay algún sufrimiento, todas esas frustraciones por las que un deportista pasa, y si no hubieran estado mi familia y mis amigas, no podría haber llegado a donde estoy”, agregó.
“En Regatas me siento como el punto de fuerza del equipo, me encanta hablarles a las chicas, incentivarlas a dar lo mejor. En lo individual corro como una loca. Sacrificio, perseverancia, disciplina, todo eso es parte de lo bueno que sale después”, se definió.
Lo lleva en la sangre
Mia nació en Italia. Su mamá, Antonella Moltrasio, jugó al vóley profesionalmente allí durante muchos años. Y la mamá de Antonella (la abuela de Mia) es nada menos que Silvana Díaz Bancalari, nicoleña que formó parte de selecciones juniors de vóley y compitió en Italia durante más de dos décadas. Ese apellido que la familia entera llevó a San Nicolás a los primeros planos del vóley nacional.
El papá de Mia es Mario Santana, futbolista que debutó en el profesionalismo en San Lorenzo y luego jugó en el Calcio por casi 20 años, vistiendo las camisetas de Chievo Verona, Palermo, Fiorentina, Nápoli, Torino, Genoa, entre otros. Y hasta se dio el gusto de jugar algunos partidos en la selección mayor entre 2004 y 2005.
“Siento que viene mucho de genética familiar, toda mi familia es súper deportista”, remarcó Mia. “Yo vivo el deporte como nadie, muchas amigas me miran como si estuviese loca, porque realmente mi vida personal se mueve en torno al deporte en general, no solo el hockey. Todo lo que me genera el deporte es increíble, y estoy convencida de que viene de familia”, señaló Mia.
Mientras este año deberá culminar con sus estudios secundarios, ya prevé para 2025 continuar estudiando y jugando en los Estados Unidos a través de una beca. No obstante, su deseo en el deporte tiene un lazo inquebrantable con nuestra tierra. “Sueño con jugar los Panamericanos y vestir esta camiseta con toda mi alma. Yo nací en Italia, pero lo que se siente por la Celeste y Blanca no se siente por ninguna”, expresó.

