EL KIOSQUERO ASESINADO EN LA MATANZA HABÍA RECIBIDO AL MENOS TRES DISPAROS

Un informe preliminar de autopsia determinó que Roberto Sabo (48), el kiosquero asesinado en Ramos Mejía, fue asesinado de tres balazos a corta distancia con un calibre 22, que le perforaron el corazón y los pulmones.

Además, la fiscal Patricia Ochoa confirmó que el asesino no había consumido drogas antes del momento del hecho. “De las pericias no surge que haya estado bajo los efectos de sustancias”, dijo.

La familia de Sabo comunicó, además, que desde las 17 de este martes se hará el velatorio en una sala de la avenida Perón, en Morón.

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