Ramón Eduardo Aquino fue atacado brutalmente por tres delincuentes al salir de su trabajo, para sustraerle la moto y el celular en barrio Trípoli

Este martes alrededor de las 2 de la madrugada, un hombre que trabaja como chofer para la empresa de colectivos Azul Sata fue sorprendido por tres ladrones que lo golpearon salvajemente. El ataque tuvo lugar en calle Cantagallo entre Ponce de León y Pombo en cercanías de barrio Trípoli.
En diálogo con EL NORTE, un familiar de la víctima relató el hecho: “Sucedió entre barrio 9 de Julio y Trípoli, una persona escondida le arrojó una baldosa de gran porte, y cuando él se cae, tres personas salen a golpearlo gritando que se saque el casco. El colectivero, de los nervios no podía sacárselo, entonces lo tironean con fuerza hasta cortarlo, hiriéndolo en la zona de la mandíbula y el cuello”.
No contentos con este accionar, la víctima que se encontraba desorientada en el suelo comenzó a recibir patadas y golpes por parte de los agresores donde “en un momento sintió que no respiraba más y no entendía porque le seguían pegando”. Luego, el familiar contó: “Cuando le robaron la moto y el celular, los ladrones se dieron a la fuga. Ahí fue cuando las vecinas de los barrios empezaron a llamar a la ambulancia y a asistirlo. De ahí lo derivaron al hospital San Felipe, donde le hicieron los primeros controles, pero después se lo llevaron a la UOM”.
En la clínica le suturaron la zona de la mandíbula y el cuello. Además, por los golpes, tenía un corte de gravedad presentando traumatismos en el cráneo, al igual que en la zona de la frente. También, se suman distintos hematomas en distintas partes del cuerpo . En estos momentos está en observación en el centro de salud mencionado a la espera de una pronta recuperación.
“Está casado, es el sostén de la familia, tiene tres hijos que lo necesitan, son menores de edad y están esperando que se recupere”, finalizó el familiar, esperanzado por su pronta recuperación mientras permanece internado en el sanatorio de la UOM.


