El Gobierno anunció, dentro de un amplio paquete de medidas, que impulsará la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. El ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona presentará un proyecto este año para implementar esa reforma. La jueza de Responsabilidad Juvenil Mariela Zausi y reconocidos abogados penalistas sumaron opinión al respecto.

De la redacción de EL NORTE
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Entre las medidas anunciadas por el Gobierno en los comienzos de gestión se encuentra la que impulsará la baja de la edad de imputabilidad. El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, anticipó que este año presentará un proyecto para bajar la edad de responsabilidad de 16 a 14 años, sin distinción del delito cometido.
En nuestra ciudad este tema despertó gran interés e impulsó amplios debates en las redes sociales. El proyecto que será debatido en breve propone la baja en la edad de responsabilidad penal sin distinguir el tipo de delitos cometidos. Hay dos sistemas en el mundo. El criterio suizo, o inglés, que divide según los ilícitos y gradúa conforme a la edad, comienza desde los 10 años en adelante. Pero el ministro adelantó que prefiere un sistema más simple con responsabilidad desde los14 sin distinciones en el tipo penal.
“Porque el chico, así sea un hurto, robo, abuso o demás, ya muestra una personalidad que merece atención y sanción. Entonces, dividir según los delitos, y dejar alguno sin castigo o educación, carece de sentido. Ese chico merece atención, no importa cuál sea el delito. Ese chico merece cuidado, atención, reeducación, trabajo y formación”, argumentó en declaraciones periodísticas el ministro e hizo hincapié en que la reforma que quiere impulsar el Gobierno no se limita al castigo para el menor que delinque.
Para el régimen sancionatorio sugiere un sistema procesal distinto sosteniendo que no puede ser el mismo juicio para un mayor que para un menor, y lo segundo es el modo de castigo que pondría el énfasis en la recuperación del menor para la sociedad, en su reeducación, resocialización, obligación de estudio, obligación de trabajo. “Porque esos chicos tienen la posibilidad, que otros chicos no tuvieron, de volver a reinsertarse en la sociedad adecuadamente”. Es lo que declaró el ministro Cúneo Libarona.
En la actualidad, los menores no son punibles si no han cumplido 16 años de edad. Por otro lado, los menores que tengan 16 años y hasta los 18 son punibles, pero no pueden ser juzgados en procesos como los que se les siguen a los imputados que son mayores de edad.
El debate
Según cifras oficiales, aproximadamente un 5% de los homicidios son cometidos por jóvenes de entre 15 y 16 años. Unicef destacó que la trayectoria de todos los jóvenes privados de su libertad está marcada por una vulneración de derechos previa al encierro que no fue resuelta por el sistema actual. Pero más allá de las causas, debe trabajarse sobre sus consecuencias.
Distintas voces especializadas en el tema en diálogo con EL NORTE expresaron su opinión. La magistrada Mariela Zausi, a cargo del Juzgado de Responsabilidad Juvenil Nº 1, consultada respecto a la reforma expresó: “En principio con lo que hay es más que suficiente desde que la ley permite hoy tomar medidas con niños inimputables. Todo depende de la política criminal que se aplique dentro del estado de derecho que transitamos. Con un buen sistema aplicado desde la Secretaría de la Niñez e instituciones que tengan obligaciones y facultades, lo que se necesita es el fortalecimiento en las herramientas de resocialización”.
“La constitución incorporó los tratados internacionales que nos generan responsabilidades en el cumplimiento. La Observación General Nº 24 es muy clara en el sentido de cómo debemos comportarnos socialmente con los jóvenes y niños. Obviamente no es lo mismo un niño en el Gran Buenos Aires que en nuestro Departamento Judicial. No sería necesario bajar la edad, sino fortalecer las herramientas de tratamiento sobre todo en niños que no se encuentren en estado de encierro. Tratamiento de adicciones es fundamental. No hay. O no alcanza con lo que hay. Solo las organizaciones no gubernamentales colaboran y trabajan con entusiasmo en la rehabilitación y educación. A nivel local no hay casi nada. En San Nicolas teníamos CAD, el Centro de Admisión, lo que equivale a una Comisaría del Niño (dado que los niños y jóvenes no pueden ser alojados en comisarías de adultos). Funcionaba muy bien y es un buen comienzo para jóvenes primarios. Tenía psicólogos, médicos, asistentes sociales, etc. Por cuestiones políticas se cerró. Sería muy importante contar con CAD en el Departamento Judicial de San Nicolas. En resumen: las herramientas socioeducativas y rehabilitadoras es lo que se debe fortalecer”, concluyó la magistrada Mariela Zausi.
Abogados penalistas
Reconocidos abogados penalistas de la ciudad sumaron sus opiniones en un tema que obliga a ser tratado. Hugo Lima explicó: “El ser humano evolucionó muchísimo en los últimos años y también evolucionó el grado de delinquibilidad, por lo que un chico de 14 años ya no puede ser inimputable. Tiene muy claro lo que hace. Además de esa falta de responsabilidad se aprovechan los adultos que están detrás. Me parece perfecta la baja de 16 a 14 años. El proyecto se viene trabajando desde hace rato porque la mayoría de los delitos, por ejemplo un 70% de los ocurridos en el conurbano bonaerense, son cometidos por menores, algunos motu proprio, por estar vinculados con las drogas y otros incentivados por adultos que los usan porque son inimputables”.
Y agregó además: “Por supuesto que tendrán que crear cárceles especiales, porque no es lo mismo, no puede tener el mismo tratamiento un chico de 14 que otro de 16 o de 18 años a los efectos de lo que son las cárceles. Está bien que el tema se trate, hace rato que la sociedad viene pidiendo la baja de edad al igual que la modificación de la Ley de Estupefacientes, porque no puede ser que se trate de la misma forma a quien vende cuatro porros como a quien es un narcocriminal a gran escala. El mundo evoluciona y las leyes tienen que evolucionar con él. Es un cambio que se reclama desde hace mucho. Es imposible que chicos de 14 años armados, muchas veces manipulados por adultos, que son muy peligrosos, que no tienen límites, que son audaces especialmente por su edad y no dimensionan el daño que ocasionan, no sean punibles”.
Por su parte, el abogado penalista Agustín Tanús refiriéndose al proyecto manifestó estar de acuerdo. “No tengo dudas de que una persona de 14 años diferencia perfectamente lo bueno y lo malo, salvo excepciones, por lo que puede ser responsable a la hora de cometer un delito. Además, actualmente se han ampliado los derechos de las víctimas, antes su participación estaba relegada y en nuestro país existen infinidad de víctimas de delitos cometidos por menores de 16 años”, señaló Tanús.
“Sin perjuicio de esto, tampoco tengo dudas de que por sí solo bajar la edad de imputabilidad no es la solución de ningún problema. Si se tratara la propuesta, desde una postura netamente punitivista, sería un error. Entiendo que para que esta baja de edad tenga un resultado favorable para lograr los fines de la pena no debe ser realizada en forma aislada, sino como parte de una reforma estructural penal amplia incluyendo cuestiones educativas, sociales, de salud física y mental, entre otras, y más tratándose de menores de edad. Sin dejar de lado reformas edilicias, recursos, controles, capacitaciones y operatividad a los servicios penitenciarios”, analizó Tanús.
Respecto específicamente a la edad consideró importante aclarar que poner “14 años” es meramente simbólico o solamente para dar certidumbre en igualdad ante la ley poniendo una edad determinada. “Pero no creo que sea una cuestión reducida a un numero de edad exacto, sino que lo importante es determinar cada caso en particular a través de pericias interdisciplinarias que establezcan que la persona, para ser sujeto del proceso, comprenda la criminalidad del acto”, agregó el letrado.
“En el contexto actual de nuestro país, en las condiciones en cómo funcionan las unidades penales e institutos de menores, donde están superpobladas, sucias, insalubres, sin recursos, sin personal suficiente, sin acceso igual para todos los internos a trabajo, salud, alimentación y educación (lo que debería ser obligatorio para todos), como tampoco a un programa serio y personalizado para la deshabituación de estupefacientes, modificar aisladamente la edad de punibilidad no cumplirá el fin de la pena asumida por nuestra Constitución Nacional. Por lo tanto, si bien entiendo que una persona de 14 años puede y debe ser punible, debe darse en el marco de una reforma estructural total del Régimen Penal Juvenil, que no es más que un reflejo de nuestros problemas de base como sociedad”, indicó el profesional penalista Agustín Tanus.
Por último, el abogado penalista Julián Domínguez redondeó sobre el asunto diciendo: “Hay que hacer algo transitoriamente para resolver el tema durante la transición y después acompañarlo de políticas de inclusión de educación y de reinserción reales, no las que existen, porque hoy no funcionan para los chicos vulnerables. Pero la realidad es que actualmente tenemos por otro lado a los ciudadanos desprotegidos. La gente es víctima de situaciones graves que no son punibles y ahí nos encontramos con un gran vacío respecto de cómo tratar el tema que indudablemente debe ser solucionado”.

