
La víctima, un joven de 24 años, denunció en la Comisaría Primera que alrededor de las 11 de la mañana del día de ayer dejó su motocicleta marca Guerrera, sin dominio colocado, color rojo, estacionada en la vereda de la guardia del Hospital San Felipe, ubicado en calle Olleros entre las calles Mitre y Nación.
A su vez, el rodado no poseía ningún elemento de seguridad puesto. Una hora después, cuando la víctima sale del establecimiento y se dirigió a buscarla constató que la moto ya no estaba en dicho lugar.
El joven no pudo especificar si era uno o más los ladrones del rodado, no sospecha de nadie y tampoco hay testigos. Por ello, se solicitó las cámaras de monitoreo. Abocado a la investigación el GTO, interviene en el caso la UFI Nº06.

