Francisco Riquelme, Alejandro Isaías Núñez y Alan Funes son los perjudicados por la iniciativa del gobernador Pullaro y la orden de la Justicia de hacer escombros puntos de venta de los jefes del narcomenudeo.

Luego de derribar los búnkers de tres líderes del narcotráfico en Rosario, no tardaron en llegar las amenazas. “Pullaro cuando sigan demoliendo casa y no búnker, vamos a matar a los de la municipalidad. Advertimos pacíficamente”, decía el escrito encontrado ayer lunes por empleados municipales en la sede de Desarrollo Social.
Las máquinas retroexcavadoras no solo hicieron escombros puntos de ventas, sino también propiedades que estaban ocupadas por personas muy allegadas a Alan Funes, Alejandro Isaías Núñez, alias “Chucky Monedita” y Francisco “Fran” Riquelme, tres jefes que ganaron territorio bajo el liderazgo de Esteban Lindor Alvarado, archirrival de “Guille” Cantero, el capo de Los Monos.
Quién es “Fran” Riquelme
El sujeto cobró notoriedad luego de que el Ministerio de Seguridad de la Nación pidió su inmediato confinamiento en la penitenciaria de Marcos Paz por los primeros ataques dirigidos al gobernador santafesino.
Fue imputado como jefe de una asociación ilícita conformada por unas 30 personas. “Los Riquelmes”, como se denomina a sus soldados, se dedicaron a cometer delitos contra la vida, contra las personas, contra la propiedad, contra la salud pública y la administración pública en los barrios de Empalme Graneros, Ludueña e Industrial.
Luego, se enfrentó a los tiros con otra organización que respondía a Los Monos. Llegaron las amenazas, atentados, balaceras y homicidios. Incluso, según la investigación, “Fran” ordenó “asesinar a cualquiera” con el fin de “quemar” los puntos de venta de la banda rival.
En su nuevo alojamiento se enteró del derribo de dos viviendas en la calle Felipe Moré.
Respecto a Alan Funes
“Los Funes” continúan activos. Alan es el jefe del clan. Su historia es particularmente sangrienta. En mayo de 2021 fue condenado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio agravada por uso de arma de fuego, entre otros delitos violentos, a 35 años de prisión.
Luego, recibió otra pena de 9 años por tráfico de estupefacientes. Al año siguiente se le atribuyó ser jefe de su banda, que cometió delitos para ocupar y dominar sectores y barrios de Rosario.
Al igual que “Fran”, dirigió los hilos de su empresa criminal desde su celda en la cárcel de Ezeiza, desde donde, cree la Justicia, habría intentado ser parte del plan de su jefe Alvarado para escapar de la prisión en helicóptero en marzo del año pasado.
Leila Schmitt, la nueva pareja de Alan, fue imputada luego de amenazar a los empleados provinciales encargados de tirar abajo la “casa de Alan Funes” en Ayacucho al 4300. Además, derribaron un sindicado búnker de la banda en Coronel Biedma al 200.
Sobre “Chucky Monedita”
El tercer capo en la lista caliente del derribo de búnkers tiene condenas por hechos de portación de arma de fuego y amenazas calificadas.
Hoy, se encuentra en prisión preventiva como líder de una asociación ilícita dedicada a la comisión de distintos delitos de violencia.
Al mismo tiempo, cumple prisión preventiva por ser instigador del homicidio de Carlos Argüelles, testigo protegido en la investigación contra la asociación ilícita liderada por Alvarado. Su círculo familiar fue allanado por una serie de balaceras a colegios a mediados de 2023.
Este lunes, se derribó uno de sus tradicionales puestos de drogas ubicado en Necochea y Pasaje Ivanows.

