Así lo reveló un reporte agroclimático mensual elaborado por la Bolsa de Cereales bonaerense (BdeC), que tomó en cuenta los efectos del fenómeno “El Niño”.

Argentina es uno de los dos principales exportadores mundiales de aceite y harina de soja, y el tercero de maíz, y en los últimos meses sus zonas agrícolas han recibido amplias precipitaciones debido a El Niño, que intensifican el volumen de lluvias en el país sudamericano.
Si bien el mes pasado muchas zonas rurales fueron afectadas por tormentas severas, las precipitaciones son favorables para ambos cultivos, cuya cosecha la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) el mes pasado estimó en 50 millones de toneladas en el caso de la soja y 56 millones de toneladas para el maíz.
En enero “es probable que los aportes de lluvias continúen reponiendo las reservas de humedad de los suelos, al mismo tiempo que las temperaturas se mantendrán moderadas con bajo riesgo de calores intensos, mejorando las proyecciones productivas”, dijo la BdeC.
La Bolsa de Buenos Aires en septiembre calculó la cosecha de soja en 50 millones de toneladas y la de maíz en 55 millones de toneladas, sin embargo desde entonces no ha vuelto a actualizar sus cifras.
En tanto en su informe la BdeC señaló que las lluvias comenzarían a menguar a partir de fines del verano austral, en marzo, acompañado de un incremento en las temperaturas.
Los productores argentinos actualmente están ingresando a las últimas etapas de siembra de la soja y el maíz. A su vez, están culminando las tareas de cosecha del trigo 2023/24 en Argentina, cuya producción la BdeC prevé en 15,1 millones de toneladas.

