El conmovedor trabajo de los Amunches en una de las zonas más complicadas de México

Germán de Córdova, Patricia Fehr e Inti llegaron a San Nicolás con motivo de las Fiestas. A poco más de veinte años de iniciar el viaje que les permitió conectar con las mágicas comunidades de los pueblos originarios de América Latina, la hoja de ruta los llevó hasta Sinaloa, una región que el mundo referencia directamente con los poderosos grupos narcos. Allí brindan conferencias motivacionales en las escuelas, buscando que los chicos y chicas del lugar “tengan un propósito de vida, un sueño a seguir”, cuentan. 

Patricia, Inti y Germán, una familia movilizada por el sueño de interactuar con los pueblos originarios.

Guillermo Insúa
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Son nicoleños y, probablemente, la familia viajera más conocida del país. Los «Amunches», viajeros en lengua mapuche, dejaron esta ciudad en 2003 para emprender un viaje que –según el proyecto original- duraría 12 meses. Más de veinte años después y tras recorrer 25 países en un micro escolar, Germán de Córdova, Patricia Fehr y su hija Inti continúan alimentando una experiencia de vida diferente. Porque, es preciso decirlo una vez más, lo que los mueve no es la aventura de un viaje de turismo sino la motivación de interactuar con aquellas comunidades que encarnan la esencia de los pueblos originarios. En estas dos décadas, esa sensibilidad les ha permitido pasar a «ser parte» de pequeñas comunidades, incluso de aquellas extremadamente cerradas, donde las costumbres y valores están vinculados a la tierra, a la vida espiritual y a la existencia solidaria más que a la vida material.

Ese GPS de vida ha conducido a los Amunches hasta Sinaloa, México, uno de los distritos que el mundo entero concibe (o prejuzga), no sin alguna razón, como de los más peligrosos por estar «gobernado» por poderosos grupos narcos. Aunque, incluso, en esas sociedades también habitan personas que buscan un futuro diferente al que pudieran estar condenados a reproducir. Una salida, una oportunidad, un sueño.

“Estuvimos cinco meses en Sinaloa”, cuenta Germán. “Han sido meses increíbles”, suma Patricia. De visita en San Nicolás con motivo de las fiestas, los Amunches explican que en aquella tierra que el mundo asocia con Chapo Guzmán “hemos tenido la posibilidad maravillosa de llevar adelante nuestro proyecto de dar conferencias en escuelas secundarias, universidades y empresas. Hicimos un convenio con el Estado de Sinaloa que nos permitió dar estas charlas en algunas ciudades importantes del distrito, pero más que nada en los pueblos ubicados tierra adentro”, relata Germán.

“Hemos podido trabajar en una zona que se la conoce como el «Triángulo Dorado», una zona donde la narco-cultura es muy fuerte. Y lo bueno es que hemos experimentado una convivencia de mucha confianza con la gente del lugar. Gente buena, atravesada por una realidad ajena a la de muchas otras comunidades, pero que igualmente no abandona el sueño de hacer algo bueno con sus vidas”, agrega Patricia. El Triángulo Dorado es una región ubicada en las sierras de Sinaloa, que linda con Durango y Chihuahua. Es la zona más alta de esa región, donde se encuentran los sembradíos narcos.
´Imagino que debe ser un lugar muy peligroso´, interrumpe el redactor de esta nota. Luego de un breve silencio y miradas cruzadas entre los Amuches, Germán responde: “No se puede llegar hasta allí si no tenés un permiso. De hecho, para llegar hay que pasar distintos retenes (léase, grupos narcos armados que custodian los caminos). Esos permisos son muy limitados, y se otorgan luego de una exhaustiva investigación de quiénes los solicitan. Nosotros pudimos acceder a esos permisos a través de una organización gubernamental que trabaja con jóvenes. Lo que el gobierno busca es acercar a los chicos y chicas de nivel Secundario y Preparatoria una realidad diferente a la que ven todos los días”, sigue Germán. Las conferencias giran en torno a temas como trabajo en equipo, motivación, cómo conseguir metas, etc.

Propósito de vida

Los rostros de Patricia Fehr y Germán de Córdoba no pueden ocular las emociones que brotan de cada uno de sus relatos. La pasión con la que viven cada experiencia se expresa en sus gestos al momento de ponerle palabras a cada una de sus vivencias.

“Cuando llegamos a Culiacán, capital de Sinaloa, nos dirigimos a Jesús María, una de las zonas fuertemente manejadas por ellos (léase grupos narcos). Ellos tienen el control de absolutamente todo. En ese lugar fue donde pocos días antes se había detenido al hijo de Chapo Guzmán. Nos advirtieron que era un sitio complicado. Llegamos con nuestro autobús y nos instalamos dentro de la escuela secundaria. El director nos comunicó que teníamos el permiso, pero si alguien venía a decirnos que nos teníamos que ir, hay que irse”, cuenta Germán de Córdova. “Dimos una charla, puramente motivacional, en la que le transmitimos a los chicos la importancia de tener un propósito personal en la vida. La desarrollamos, obviamente, a partir de nuestra experiencia: el viaje. Les mostramos videos, y les contamos las vivencias de estos años de viaje. También proyectamos una serie de fotos de distintos pueblos originarios, que disparan historias que conectan con la importancia de tener un sueño, de vivir de manera más armoniosa con el entorno. Y que ponen el foco en que si bien las cosas materiales son importantes, lo esencial es lo que está dentro de nosotros”, explica Patricia. “Nuestro objetivo es mostrarles que existen otras formas de vivir. Que las comunidades no necesariamente están condenadas a reproducir lo que son. Es importante vencer el miedo para cambiar una determinada realidad. El miedo, muchas veces, funciona como el principal obstáculo para modificar una realidad que no gusta. Lo importante es poder decidir qué queremos ser, y qué podemos hacer con nuestras vidas”, sigue Patricia Fehr. “Nosotros mismos debimos vencer ese miedo cuando decidimos iniciar nuestro viaje, hace más de veinte años. Y esas experiencias son las que buscamos transmitirle a los chicos”, añade Germán.

Revalorizar los pueblos

Escuchar a los Amunches es siempre emocionante. No sólo porque se van incorporando las imágenes y sonidos que se desprenden de sus relatos, sino también porque detrás de cada experiencia hay un sentimiento de fuerte valorización de la cultura de los pueblos originarios de América Latina.

“En esas sociedades, el doctor y el maestro son personas súper respetadas, que se valoran y que se cuidan muchísimo”, resalta Patricia, para exponer una de las cuestiones culturales más antiguas y potentes que persisten en esas comunidades. “Esas son las cosas que nos interesa que el mundo conozca. Nuestro deseo es revalorizar a esos pueblos, despejar prejuicios e inspirar a otros en la búsqueda de un propósito personal en la vida. En esas comunidades hay mucha gente buena, amable y trabajadora. Nunca pusimos en riesgo nuestra familia, y fuimos muy bien cuidados y atendidos”, resalta Patricia.

“En estos pueblos, los chicos prácticamente no reciben nada externo a lo que pueden encontrar en la escuela. Por eso nuestro proyecto no es sólo dar charlas sino quedarnos a convivir con las personas de esos lugares. Llegar a esos chicos a partir del contacto de la convivencia. En la Tuna, que es un pueblo de 300 personas en el que vivió Chapo Guzmán y aún vive su familia, estuvimos un mes. Logramos acercarnos a esa gente a partir de la confianza. Eso genera que se abran de manera muy sincera y amigable. De hecho los chicos nos invitaban a llevarnos al río, a la montaña, nos contaban sus historias. En el fondo, lo que a modo de subtexto nos están diciendo es que buscan algo diferente”, explican los Amunches. “Hay esperanzas de salida, fundamentalmente los chicos. La mayoría tiene proyectos de estudiar para maestro o profesor. O sea, tienen sueños. Claro, la realidad que viven es otra porque tal vez el padre trabaja en un sembradío [de marihuana], y a veces tienen que ayudarlos en su trabajo. Lo importante es llegar a ellos con el mensaje de que su futuro, precisamente, está en lo que decidan hacer con él”.

Los chicos de la escuela secundaria de Jesús María, en Culiacán, tras la conferencia brindada por los Amunches.
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