Se multiplican las denuncias por fraudes a través de medios tecnológicos con modalidades cada vez más sofisticadas. San Nicolás en consonancia con el resto del país sigue manteniendo un crecimiento exponencial desde el inicio del aislamiento durante la pandemia. Desde la Secretaría de Cibercrimen detallaron el fenómeno.

De la redacción de EL NORTE
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Conforme a un relevamiento efectuado por el Observatorio de la Universidad Austral, en un año en el país, se triplicaron las denuncias por fraudes virtuales. El avance de la tecnología facilitó la vida de las personas, pero el masivo uso de los medios digitales trajo también aparejado graves problemas, como el aumento de los ciberdelitos, fraudes y demás crímenes que se realizan por canales virtuales. Las denuncias por este tipo de maniobras tuvieron un aumento cercano a 200% respecto al 2022. Además, se estima que se registraron 4.800 fraudes mensuales promedio y así como las estafas virtuales crecen en número también se multiplican en modalidades cada vez más imperceptibles y difíciles de reportar.
EL informe reveló que al 60% de las personas les robaron sus tarjetas o los datos de las mismas, mientras el 20% fue víctima de hackeos de las billeteras virtuales, un 15% enfrentó el hurto de los datos del homebanking y el 5% restante fue engañado de otras maneras. Respecto a las respuestas que consiguieron tras lo ocurrido, el 43% logró que le devolvieran el dinero que perdió, un 35% pudo resolver el problema, pero perdieron plata y el 22% no pudo encontrar una resolución favorable.
A pesar del esfuerzo de los distintos organismos por difundir medidas de prevención los comunes mortales siguen cayendo en la trampa, personas avezadas, informadas y que suelen estar alertas son sorprendidas y estafadas sin que muchas veces puedan explicarse cómo es que cayeron en el embuste. En San Nicolás los engaños también se multiplican de manera alarmante. Desde la Secretaría de Cibercrimen y Evidencia digital brindaron información al respecto.
Posibles causas
El responsable del área de Cibercrimen Dr. Julio Pérez Carreto consultado acerca de las razones por las que las personas siguen entrando en el juego de los embaucadores explicó que “ Creo que la respuesta tiene que ver con un tema biológico. Esto nos ocurre porque, aunque tengamos conocimiento previo y hayamos escuchado sobre este tipo de trampas, igual terminamos siendo víctimas porque nuestro cerebro no ha evolucionado demasiado genéticamente respecto de nuestros antepasados. Entonces cuando estamos, por ejemplo, en una zona de peligro durante la noche lo que hace nuestro cuerpo es ponerse en alerta, escuchamos ruidos mas fuertes, vemos mejor porque estamos en situación de vigilancia, detectando el riesgo. Esto en el escenario virtual no ocurre porque sencillamente nuestro instinto no esta preparado para dar respuesta ante un ciberdelincuente que se presenta amable e intentando generar confianza” explicó. “Tenemos que reeducar a nuestro cerebro para que pueda responder adecuadamente. Distinguir, por ejemplo, los datos personales de los sensibles que son aquellos que revelan cuentas bancarias, ideologías, temas sexuales, de salud que si caen en manos equivocadas pueden traernos graves problemas” explicó Julio Pérez Carreto.
Modalidades
Los números y los tipos de maniobras fraudulentas crecen en el país y esa tendencia se mantiene en el orden local. Respecto a estos datos el Secretario de la Oficina de Cibercrimen y Evidencia Digital explicó que ”Aumentaron los delitos informáticos y también los relacionados con las nuevas tecnologías. Este incremento se produce de manera exponencial desde el aislamiento por la pandemia. En cuanto al perfil criminal los delincuentes han tenido que ir mutando, consiguiendo otros escenarios que les resultan más propicios porque pueden actuar con menos riesgos y sin dejar demasiada evidencia, el rastreo es mucho más complicado. En cuanto a las modalidades las mas repetidas en la zona son los hackeos de Whatsapp en los que las victimas reciben una llamada telefónica donde el interlocutor refiere, por ejemplo, pertenecer al Ministerio de Salud informando acerca de un turno de vacunación que deben validar y si la potencial victima manifiesta que no desea vacunarse siguen pidiéndole datos para descargarla del sistema, acto seguido abren desde sus teléfonos un whatsapp con el numero de abonado de la víctima, a ésta le llega un código de seis dígitos que inmediatamente los delincuentes usan para validar la cuenta. La persona pierde el control de su whatsapp que queda en poder de los estafadores que comienzan así a interactuar con sus contactos y engañarlos.
La segunda modalidad más frecuente de fraude es a través de la plataforma Marketplace, donde los delincuentes fingen ser compradores y cuando se presentan a retirar el producto muestran una falsa transferencia de dinero, les hacen creer que la acreditación demora y se llevan el elemento ofrecido sin pagar en algunos casos y en otros asocian dos modalidades Marketplace y Debin, esto es que le piden a la víctima “aceptar” la transferencia cuando en realidad lo que están haciendo es engañarlos para que acepten un debito y no un crédito, descuentan el dinero en lugar de sumarlo.
Las cuentas de Empresas son las que siguen en el orden porque son las que manejan montos más grandes de dinero, a través de mails los estafadores envían archivos adjuntos por ejemplo refiriendo que es un curriculum y cuando los abren se instala automáticamente un virus que empieza a manejar el escritorio de la PC de la persona engañada con el fin de extraer fondos.
Cuentos del tío
“Esta modalidad se repite con muchísima frecuencia” informó Pérez Carreto. “ El rango etario más perjudicado es de 70 años para arriba. Los delincuentes se hacen pasar por un familiar de la eventual víctima, los alertan de una corrida bancaria, de que si no cambian el dinero o los dólares rápidamente perderán su valor. Los convencen de entregarlos y una tercera persona generalmente de traje fingiendo pertenecer a una entidad bancaria se los lleva. El otro engaño mediante el ”Cuento del tío” es el falso secuestro. En este caso el horario elegido es durante la madrugada cuando las potenciales victimas se encuentran durmiendo. En esos momentos tenemos los sentidos reducidos y somos presa fácil. Se hacen pasar por familiares, lloran desde el otro lado diciendo que están secuestrados y piden dinero. Las personas desesperadas por el temor de que dañen a su familiar entregan todo lo que tienen”. Advirtió el Secretario.“ Volviendo a las modalidades anteriormente mencionadas, también están a la orden del día las amenazas de que nos van a cerrar cuentas bancarias y piden completar planillas para robar datos. Las entidades bancarias jamás se manejan de esta manera. La mejor opción es concurrir personalmente al banco, denunciar en una comisaría, llegarse hasta la fiscalía o a nuestra oficina en Colon 48.” Concluyó el Secretario Julio Pérez Carreto.

