A través de un comunicado, la Municipalidad informó que el Juzgado de Convivencia exige 400 horas de trabajo comunitario a dos jóvenes de 17 y 18 años que vandalizaron árboles y señalética vial en La Emilia. El escrito oficial también cuestionó el accionar de la Justicia ordinaria, invocando la “indignación” de los vecinos de aquella localidad luego que los responsables del hecho fueran puestos en libertad dos horas después de haber sido aprehendidos.

De la redacción de EL NORTE
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El fin de semana pasado, dos jóvenes habían destrozado sistemáticamente árboles recientemente plantados por el municipio en el camino que conduce a la localidad de La Emilia. También destruyeron cartelería vial. Los responsables del hecho vandálico, de 17 y 18 años de edad, fueron identificados y aprehendidos para el inicio de las acciones judiciales pertinentes.
Más allá de la vía sancionatoria correspondiente a la Justicia ordinaria, desde la Municipalidad de San Nicolás se emitió este lunes un comunicado que informa la intervención del Juzgado de Convivencia, que fijó para los acusados una carga de 400 horas de trabajo comunitario, junto con una multa económica. Por lo demás, el comunicado oficial cuestionó la rapidez con que los responsables de los destrozos fueron puestos en libertad.
“Debió intervenir el Juzgado de Convivencia municipal para obligarlos a realizar trabajos comunitarios y reponer el daño causado”, explicaron desde el municipio. Y recapitularon: “Toda la comunidad de La Emilia se encuentra furiosa luego de lo ocurrido el fin de semana pasado, cuando dos jóvenes de 17 y 18 años destruyeron más de 70 árboles que habían sido plantados por el municipio, rompieron carteles de tránsito y el fiscal Guadagnoli los liberó en menos de 2 horas”.

El Dr. José María Guadagnoli es el agente fiscal de Instrucción y Juicio del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil que intervino, en el marco de un accionar judicial que también intenta determinar si los responsables del hecho vandálico son también autores del intento de robo de una bicicleta denunciado en esa misma zona, hecho que sucedió en coincidencia horaria con el destrozo de los árboles.
“El fiscal que intervino pidió su liberación la misma noche de los destrozos, lo que causó indignación en toda la delegación. A pesar del pobre accionar de la Justicia, desde el municipio se aplicó el Código de Convivencia y por tanto ambos jóvenes fueron obligados a cumplir con 400 horas de trabajo comunitario y pagar, en concepto de reposición del daño causado, una multa equivalente al valor de los árboles arrancados”, indicó el comunicado municipal.
En tal sentido, el Juez de Convivencia Matías Grams, señaló: “El Código de Convivencia fue creado para garantizar los buenos hábitos y la paz social; recopilando distintos reclamos, solicitudes y pedidos de la comunidad que por otra vía no tienen respuesta, como pasaba con los actos de vandalismo en espacios públicos. El valor principal es que permite aplicar sanciones accesorias como el trabajo comunitario o la reparación del daño causado, que hasta ahora no estaban reguladas sino que solamente existía la multa económica”.

