David Villanueva: un nicoleño que se sumerge en la aventura de la detección de metales

David, oriundo de nuestra ciudad, comentó a EL NORTE cómo es su vida como detectorista, una actividad que recién se empieza a desarrollar en Argentina. “Siempre me llamó la atención esos equipos con los cuales buscan metales, a eso hay que sumar el espíritu aventurero y la fascinación por la historia en general: combo perfecto para adentrarme al hermoso hobby de la prospección”, definió.

David Villanueva, detectorista nicoleño.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]

Un detector de metales es un artefacto que, a través de una serie de impulsos electromagnéticos, es capaz de realizar la detección de múltiples metales. Desde fragmentos de hierro, hasta anillos de gran valor. De este hobby, se encuentran las personas que se hacen llamar “detectoristas”, que teniendo su trabajo, optan por salir a encontrar tesoros ocultos en sus días libres. El sitio de investigación de estas personas pueden ser a veces lugares donde hubo algún hecho histórico.

En nuestro país recientemente se está desarrollando esta actividad, hace unos cinco años que está en expansión. En la charla exclusiva con EL NORTE, David Villanueva comentó sobre su vida aventurera como parte de este grupo.

Nació en San Nicolás, tiene 36 años y actualmente reside en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires. Su afición por la historia y la curiosidad hicieron que se sumerja en la detección de metales, descubriendo un mundo que yace oculto bajo la tierra. Su frase de cabecera es “Hierro oxidado para muchos, tesoros invaluables para otros”.

“Siempre me llamó la atención esos equipos con los cuales buscan metales, a eso hay que sumar el espíritu aventurero y la fascinación por la historia en general: combo perfecto para adentrarme al hermoso hobby de la prospección”, definió.

Era un nuevo mundo para él, así que en 2020 empezó a investigar y a charlar con otros detectoristas del país para que lo asesoren y le brinden consejos. “Fue en ese momento que me comentaron sobre un evento, que se iba a realizar en La Plata, en el cual iban a presentar un detector nuevo, donde pudimos escuchar experiencias personales de otros colegas. No lo dudé y me compré mi primer equipo”. Lo primero que encontré fueron unas monedas de los años 70 en el patio de casa”, expresó.

Lugares que recorren

En cuanto a los lugares que recorren, David señaló que “comúnmente son aquellos donde se sabe que hay o hubo movimiento de personas, ya que hay más posibilidades de éxito, en cuanto a encontrar algún hallazgo lindo y quizás de relevancia”. Y un dato no menor: “Siempre respetando las normativas vigentes, como lugares declarados patrimonio histórico y siempre preservando el medio donde se realizan las actividades de detección”.

También señaló que hay otros lugares que frecuentan y “son aquellos como el río, lagunas y el mar”. “Teniendo en cuenta que Argentina tuvo muchos años donde la riqueza abundaba y son esos los lugares donde comúnmente se pueden encontrar algunas piezas de oro, como alianzas, anillos, etc. Es más, si uno se pone a analizar en aquellos años el matrimonio era casi una obligación, así que alianzas era lo que más se perdían”, sumó.

Factores y limpieza

Para realizar este tipo de expediciones, donde está de por medio el agua ¿qué se tiene que tener en cuenta? “Varios factores. Por ejemplo, las bajantes del río, el viento y el clima en general. En estos años que venimos padeciendo sequía extrema, por efectos de la Niña, muchas lagunas de nuestro territorio se han secado y fueron productivas para realizar el hobby”, informó.

Entre las cuestiones a considerar se encuentra la concientización que realizan. “En nuestras búsquedas también hacemos limpieza y descontaminación de aquellos lugares a los cuales le dedicamos tiempo, como por ejemplo el plomo. Es impresionante la cantidad de plomadas de pesca que sacamos de esos lugares, kilos y kilos”, dijo. Se trata de un dato que muestra la necesidad de tomar conciencia del gran impacto negativo que este tipo de metales causa en los espejos de agua y la vida silvestre en general.

Un hobby con mística

Esta actividad de introspección en nuestro país comenzó hace poco tiempo, por eso se empezó a ver contenido en los medios de comunicación.

Villanueva aclaró: “Ojo, no todo lo que se muestra es verdad, muchos con tal de sumar seguidores o conseguir likes hacen montajes. Luego, otros se entusiasman, invierten una buena suma de dinero para equiparse, pensando que se van a salvar encontrando algún tesoro y cuando se dan cuenta que no es tan así, terminan vendiendo todo lo invertido porque se desanimaron”.

Para concluir, develó uno de los folklores de esta comunidad: después de cada jornada, compartir algo con el grupo que se trabajó. Su hobby los lleva a la mística de las piezas encontradas, que los hace viajar en el tiempo y pensar en quién la llevo, como la perdió, en qué situación o cuánto tiempo llevaba ahí, bajo tierra, esperando ser encontrada.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -