
La justicia electoral nacional llevará a cabo, por tercera vez, un plan piloto de votación voluntaria por registro biométrico, a través de las huellas dactilares, en mesas de 12 provincias, en el marco de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del domingo 13 como así también en las generales del 22 de octubre, de modo de incorporar tecnología a los comicios.
De esa forma, la Cámara Nacional Electoral (CNE) decidió retomar las pruebas piloto de registro biométrico, iniciadas en 2017 por medio de la acordada 50/17 que dispuso realizarlas en provincias de la frontera norte con “utilización de herramientas de identificación biométrica para la comprobación de la identidad de electores en mesas de votación”.
Fuentes de la CNE precisaron a Télam que la votación por huella dactilar es voluntaria, es decir se le pregunta a cada elector si está dispuesto a votar con ese procedimiento, y se explicó que ese formato “favorece los tiempos acelerando el sufragio”.
En las últimas elecciones, el sistema de votación por huella dactilar tuvo “muy buena respuesta por parte de los electores y también de las agrupaciones políticas”, resumió el vocero de la justicia electoral.
El objetivo de la CNE es aplicar “nuevos controles que robustezcan y agilicen los procedimientos registrales”, añadió.

