En esta última semana el precio de la carne vacuna aumentó 30%. Los carniceros alegan que los valores estaban “congelados” desde diciembre y necesitaban actualizarse de acuerdo a la inflación. Este incremento llegará, estimativamente, a un 40% en los próximos días y podría alcanzar un 60% según algunas conjeturas.

De la redacción de EL NORTE
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Durante la última semana, los precios de la carne subieron un 30% debido, entre otras cosas, a una recomposición por la falta de aumentos y adecuación a la inflación que no se hacía desde el mes de diciembre del año pasado, según carniceros de la ciudad. Podría llegar a un 40% en total, pero algunos arriesgaron que la suba alcanzaría un 30% más, totalizando un 60%.
Según los comerciantes, la media res pasó de $1630 a $1730 por kilo al costo de novillo liviano de 95 kilos, siendo ésta de buena calidad. Pero también se vende novillo de más de 95 kilos, que es más barato pero de menor calidad.
En el caso de la carne porcina, hubo un aumento de entre el 12% y el 15% en la media res de 45 kilos, al costo pasó de $650 a $720 por kilo por las mismas razones que la carne bovina, especialmente la sequía y la escasez de maíz, alimento principal en cerdos.
Al respecto el secretario de Agricultura, Juan Bahillo, explicó que la carne “ha tenido una readecuación del precio. El valor del kilo vivo venía con algún retraso, lo mismo que sucedió a principios de este año”. Y aclaró: “Oferta todavía hay, por lo cual no debería haber problemas (con el abastecimiento)”.
El clima
Entre otras razones para que se dé este aumento, se encuentra el factor climático que viene afectando la zona, y que se traslada a precios en todos los productos dependientes de la agroganadería; en este caso en el maíz, que es el alimento base para el ganado tanto bovino como porcino. La sequía ha producido que se reduzca drásticamente su cosecha y su precio ascienda a U$D 2000 la tonelada (dólar maíz), la marca del 2022/2023 es el mínimo de los últimos 12 años con 34 quintales por hectárea. Otro tema es la falta de pasturas, también por el cambio climático y el fenómeno de La Niña. De todos modos, se espera que gracias a la recuperación de lluvias de los últimos meses la situación mejore.
Por último, un factor que no deja de afectar a todos los sectores, y la carne no es la excepción, es el aumento permanente del combustible.
Las carnicerías nicoleñas se abastecen habitualmente en el matadero Ramallo o Polli de Villa Constitución, que a su vez compran a productores de la zona, por ejemplo, el frigorífico de Salto. Y en algunos casos el carnicero compra directamente a productores de hacienda, lo que deja un mayor margen de ganancia que a los que compran a intermediarios.

