
Un hombre de 49 años que viajaba en un avión de la aerolínea Flybondi desde la ciudad rionegrina de Bariloche hasta Córdoba se descompensó en pleno vuelo, por lo que la aeronave tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de la ciudad de Neuquén, donde murió pese a la atención de los médicos.
“Lamentamos profundamente el hecho y acompañamos en el sentimiento a la familia del pasajero y a sus seres queridos”, indicó el comunicado de la empresa aérea.
El hombre había abordado, junto a su hija de 17 años, el vuelo FO5445 que partió desde el aeropuerto de Bariloche a las 11,42, y cuando llevaban unos 50 minutos en el aire, mientras sobrevolaba la provincia de La Pampa, el hombre se descompensó.
De inmediato se solicitó la asistencia de algún profesional entre los pasajeros y una médica que viajaba entre el pasaje se identificó y procedió a realizarle las primeras maniobras de reanimación, de acuerdo a lo informado por Flybondi.
La profesional solicitó “con urgencia” aterrizar en el aeropuerto más cercano, para la atención adecuada del pasajero en cuestión, y el comandante de la aeronave decidió un aterrizaje de emergencia en la ciudad de Neuquén. El hombre fue asistido de inmediato por personal médico de tierra, pero, pese a los ingentes esfuerzos, falleció, como consecuencia de un paro cardíaco.
Los pasajeros del vuelo fueron desembarcados y continuaron su viaje a las 18 al destino final de Córdoba, en otra aeronave que llegó hasta Neuquén para completar el trayecto.
Varios casos en pocos días
Este caso se suma al ocurrido el viernes pasado, cuando una mujer, de 45 años, se descompensó en un vuelo dos horas antes de aterrizar en el aeropuerto de Ezeiza, en el que fue atendida por el personal de la aerolínea y dos médicos que viajaban con el pasaje, pero, pese las maniobras de reanimación durante una hora y media, llegó a tierra sin signos vitales.
Cabe recordar y añadir que el empresario Constancio C. Vigil falleció el 29 de julio durante un vuelo de American Airlines a la ciudad estadounidense de Miami. Asimismo, unos días antes de la muerte de Vigil, el médico Jonatan Marcos Mareco asistió en pleno vuelo, y la salvó la vida, a una mujer neerlandesa que había sufrido una descompensación que derivó en un paro cardíaco.
Si bien las causas de los fallecimientos de todas estas personas fueron distintas y por patologías diversas, quienes tienen afecciones crónicas pueden prevenir situaciones complejas en vuelos y viajes largos, realizándose chequeos previos y llevando la medicación indicada si están en tratamiento.
Las afecciones cardíacas y otras enfermedades no transmisibles requieren de un siguiente y cierta atención para no sufrir eventos de gravedad, más aún en viajes, en lo que puede sumarse un factor de estrés.

