Kickboxing: el nicoleño Román Pasciullo se consagró campeón nacional

El peleador de nuestra ciudad se impuso en el combate semiprofesional de la cuarta fecha del ranking nacional HFC, que se desarrolló días atrás en Villa Allende, Córdoba. Hubo peleas de Kick Boxing y MMA, ante un gran marco de público. “Este título para mí es un mensaje que las cosas no se dan de un día para otro; los sueños se construyen”, expresó el nicoleño.

Román Pasciullo, campeón argentino semiprofesional de Kickboxing.              WEB.

Fueron más de 100 peleas las que formaron parte de la cartelera del multitudinario HFC (Hualsur Fighting Championship), que llevó a cabo su cuarta fecha del ranking nacional en la localidad cordobesa de Villa Allende. Se disputaron combates amateurs, semiprofesionales y profesionales, de Kickboking y MMA.

El Dojo Primitivo de nuestra ciudad participó con un grupo de amateurs, en tanto que Román Pasciullo representó al Dojo en una de las peleas más importantes de la noche en Kickboxing, que otorgaba el título nacional semiprofesional.

Con una buena tarea, el nicoleño venció por puntos al cordobés Cristian Camuso, se quedó con el título y obtuvo una pequeña “revancha”, tras un 2022 difícil para él a nivel deportivo. “Tuve tres peleas y las perdí a las tres. Eso me hizo llenar de dudas, me afectó. Yo peleaba, me levantaba, me volvía a preparar, lo volvía a intentar y perdía. Me afectó mucho, pero al mismo tiempo me motivó para seguir intentándolo. Es lo que yo quiero que quede, es mi mensaje. Este título para mí es ese mensaje, el de volverlo a intentar siempre. Siempre vuelvo a intentar, es lo que siempre trato de transmitirle a mis compañeros y a mis alumnos”, expresó Román, quien también da clases de Kickboxing a niños en el Dojo.

La revancha

“Me preparé muchísimo, con mucha ambición”, señaló Pasciullo a la hora de recordar cómo encaró este nuevo desafío, el más importante de su carrera hasta el momento. “Este deporte es muy mental. La preparación física es durísima, pero siempre la parte mental termina siendo fundamental. Lo que más me sorprendió y ayudó a darlo todo fue el apoyo que recibí para esta pelea. Un montón de personas me escribieron, me comentaron, me etiquetaron en historias, me mandaron su apoyo y eso para mí fue increíble, porque no solamente estoy peleando por Dojo Primitivo, sino que yo siempre siento que estoy peleando por mi ciudad, por San Nicolás”, remarcó.

Román Pasciullo tiene 23 años, estudia profesorado de Educación Física y hace cinco años que entrena en el gimnasio Combativo y representa al Dojo Primitivo, que dirige el profesor Martín Nuñez. “Martín fue el que confió en mí de la primera pelea hasta esta última. Otra persona muy importante para mí es Luciano Giménez, que fue mi primer profe, y también Barbi Fernández, que siempre acompaña y está en todos los eventos”, agradeció. “Es un trabajo de hace años esto, desde cuando el deporte era nada y nadie tenía idea de qué era el kickboxing, hasta el día de hoy, que por suerte tiene más repercusión. Está bueno haber sido parte también de ese proceso”, señaló.  

El combate

A la pelea ante Camuso, Pasciullo la definió como “tranquila”, más allá de que enfrentó a un “rival durísimo”. Llevé adelante una pelea tranquilo, con mucha confianza, sumando, atacando yo, esperando que él me ataque y responder al contraataque, constantemente tirando golpes precisos, eficaces, sin volverme loco”.

“Sabía que era mi oportunidad, era mi chance y que no se me iba a escapar, yo sentía que para perder esta pelea me iba a tener que noquear mi rival, porque yo no me iba a caer, no le iba a ceder en ningún momento oportunidades de ponerme en peligro. Tuve toda la pelea sumando, golpeando, el oxígeno me funcionó mucho porque me estuve en constantes movimientos, sumando golpes efectivos que me llevaron a la victoria por los puntos”, relató.

“Fue como un sueño que se viene construyendo hace años, a base de dolor, de sacrificio, de viajar y de perder. Creo que estas cosas vienen de la derrota; sin la derrota no seríamos capaces de aprender y de también darte cuenta qué es lo que querés. Muchas veces se me pasó por la cabeza dejar, pero nunca lo iba a hacer porque amo esto, yo sabía que era capaz de ser campeón y me entrené y me preparé de la mejor manera posible. Esta pelea era muy especial para mí y la verdad que el apoyo de la gente me ayudó mucho”, resumió el nicoleño.

“Yo compito desde que el deporte no lo conocía ni mi vecino, y ahora hasta mis vecinos me vienen a saludar por la victoria, entonces creo que es una construcción también no solamente para mí sino para los chicos que vienen atrás, para mis compañeros y para los pibes de San Nicolás que entrenan Kickboxing. Poder ser campeón nacional representa eso, poner a la ciudad en el mapa y abrir las puertas a quienes aman este deporte y también quieren ser campeones, quieren competir y dar lo mejor”, expresó Román.

Y cerró: “Este título no es solamente una consagración personal, sino una consagración para mi Dojo, para la ciudad y para que la gente sepa que siempre que vuelvo a intentar. Los sueños se construyen, las cosas no se dan de un día para otro, ni de una semana a la otra, ni de un mes al otro. Es ponerle, ponerle, ponerle y también fallar: una, dos, tres veces o las que sean. Pero ahí está en uno, que tanto ama lo que hace y que tanta confianza siente y que tanto quiere conseguir esos sueños. A mí se me dio y sé que no fue suerte, sé que fue el mérito de entrenar y ponerle el lomo siempre a la situación e ir para adelante”.

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