Fue en el marco de una investigación por comercialización de estupefacientes que se inició sobre fines del año pasado. Recogidas las pruebas suficientes, la UFI N°1 solicitó la orden de allanamiento, el juzgado de Garantías lo avaló y el resultado fue positivo: secuestraron marihuana, armas y numerosas municiones de distintos calibres.

El operativo fue efectuado por personal policial tras una investigación de la Delegación Departamental de Drogas Ilícitas. En un domicilio de calle José Ingenieros, lograron dar con un hombre de 28 años, sospechoso de comercializar estupefacientes al menudeo. El dato fue aportado sobre fines del año pasado y la investigación lo terminó por comprobar.
Con los elementos suficientes, la UFI N°1 a cargo de la fiscal Verónica Marcantonio solicitó el allanamiento del domicilio en cuestión, operativo que fue avalado por el juez de Garantías Román Parodi y llevado adelante en las últimas horas.
En el lugar se aprehendió al sospechoso y se secuestró 91 gramos de marihuana en flores (cabe destacar el alto poder de THC que poseen los denominados “cogollos”, frente a la marihuana compactada), además de 1 balanza digital, 3 frascos de vidrios con vestigios de marihuana , recortes de nylon (elementos para el pesaje y fraccionamiento del materia estupefaciente) y un teléfono celular.
En el transcurso de la misma diligencia, se procedió a secuestrar del interior del domicilio un fusil calibre 223 con mira telescópica (arma de guerra) y 1 rifle calibre 6,35, además de 71 cartuchos de escopeta calibre 12/70, y otros proyectiles que sumaron 44 unidades de municiones cal. 223, 6 municiones servidas cal. 223. 15 municiones cal. 9mm.,1 munición cal. 380. 3 municiones cal. 32.,1 munición cal. 30. 1 munición cal. 7,62., 22 municiones cal. 22. y 4 cajas balines 5,5 que el investigado detentaba en condiciones de normal funcionamiento y sin autorización legal para ello
El hombre quedó imputado en la causa Comercialización de estupefacientes y tenencia de arma de guerra sin la debida autorización legal.

