El delantero uruguayo tiene un tema de hermandad con Lionel Messi y hará todo lo posible para jugar a su lado en la MLS. La postura de Gremio con un contrato vigente.
Inter Miami sabe que tiene que rodear a Lionel Messi con jugadores de jerarquía y es por eso que Luis Suárez está cerca de la MLS. El club ya arregló con el delantero uruguayo, de 36 años, pero resta negociar su salida con Gremio (pediría 70 millones de dólares por su cláusula).
Si bien hace tiempo que está en contacto, el entorno de Suárez reconoció que hubo un avance importante en las últimas horas. Tal es el optimismo que en las Garzas creen que el surgido en Nacional va a terminar jugando en Estados Unidos. Siempre lo dijeron convencidos, tanto el cuerpo técnico como los dirigentes.
Sin embargo, la pregunta es cuándo: ahora o a partir de diciembre. Hoy la institución tiene tres contratos franquicias en el plantel (Messi, Sergio Busquets y Josef Martínez), mientras que Jordi Alba llegaría con un contrato intermedio, que es mucho más bajo, lo que no quiere Suárez.
Para resolver esta situación Inter Miami maneja dos ingenierías: una es pagarle de manera anticipada a Martínez todo lo que dice su contrato hasta diciembre y bajarlo de categoría y la otra es que Suárez sea franquicia recién en 2024, tal como ocurrió cuando Zlatan Ibrahimovic arribó a Los Ángeles Galaxy.
El ex-Liverpool había desmentido un poco las negociaciones con el club de la MLS porque tiene contrato con Gremio hasta diciembre de 2024. Seguramente ese detalle sea la parte más difícil de la negociación.
Lo cierto es que Suárez tiene un tema de hermandad con Messi y hará todo lo posible para jugar al lado del argentino en la recta final de sus carreras, más allá de que arrastra un problema en la rodilla. El proyecto era una fantasía hace algunos años y ahora lo ven como una realidad.
En Inter Miami encontraron el lugar y el momento justo para hacerlo, también con Busquets y Alba. Cada vez que tenía días libres en PSG, la Pulga viajaba a Barcelona para cenar con sus amigos personales y para que continúe el enlace entre las parejas e hijos. Era una situación inevitable, algo que se veía a la distancia.
Al margen de esto también están los otros refuerzos que Gerardo Martino necesita para que el nivel sea parejo y que no haya cuatro estrellas que desdibujen al resto de sus compañeros. En este sentido, los dirigentes anunciaron que lo de Alba se destrabará en las próximas horas, que Diego Gómez está al caer y que lo de Facundo Farías se retasó un poco más de la cuenta por un tema de visado.