Una gestión de residuos que priorice la sustentabilidad y garantice la calidad del aire, el suelo y el agua, puede contribuir a la reducción de la huella de carbono. Sobre el tema, fueron consultados operarios del ENTRE SRL y de la cooperativa “El Palenque”, fuentes municipales y el común de los vecinos de la ciudad.

De la redacción de EL NORTE
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Desde hace varios años, el cuidado del medioambiente no refiere a un tema que pase inadvertido. Las constantes deforestaciones, los incendios sobre los humedales del Paraná, el uso masivo de los combustibles fósiles -entre tantos otros fenómenos- encendieron las alarmas advirtiendo las graves consecuencias que pueden generar en el corto plazo.
En consecuencia, una gestión sustentable de los residuos que asegure la calidad del aire, el suelo y el agua, constituye una pieza vital. Si bien aún se evidencia un considerable déficit en normas que velen por su protección, ya que implica destinar recursos, programas y tiempo, actualmente se promueven acciones comunitarias que contribuyen a un eficiente tratamiento.
Esto se puede observar en la gran cantidad de empresas fabricantes de productos de consumo, que optaron por envasar utilizando insumos con menor impacto ambiental. De hecho, en plena pandemia varias personas decidieron adentrarse en el mundo del compostaje.
En la ciudad
Particularmente en San Nicolás, desde 2019 se desarrolla el ‘Plan Integral de Reciclaje’ impulsado por el municipio, con la participación de la empresa de tratamiento de residuos ENTRE SRL. La estrategia apunta a una articulación entre los recuperadores urbanos, la compañía y los ciudadanos que de a poco, se suman a la separación en origen.
Hoy en día la recolección diferenciada se limita a la zona céntrica de la ciudad que comprende los llamados “cuatro bulevares” (Av. Falcón, Av. Alberdi, Av. Morteo y el Río) durante los jueves por la noche.
En este sentido, más del 50 % de los nicoleños consultados por este medio manifestaron que les gustaría participar con mayor constancia en la propuesta, pero no tienen los contenedores verdes de residuos en las cercanías de sus hogares.
Sin embargo, vale destacar que existe la posibilidad de contactarse con el Centro Único de Atención al Ciudadano por medio del número 147 y solicitar el retiro de dichos reciclables a domicilio. En relación a ello, fuentes municipales consultadas aseguraron que “muy pocos piden la recolección diferenciada”. De enero 2023 al día de hoy, sólo 35 domicilios.
Por otro lado, cerca del 30 % aseguraron que toman con responsabilidad esta práctica y se encargan de separar adecuadamente aquello que están por descartar. El 20 % restante manifestó que no recicla.
Materiales recolectados
Si bien el ENTRE es el encargado de recoger los desechos, hace cuatro años el tratamiento es llevado a cabo por la cooperativa “El Palenque” ubicada en el interior del mismo predio.
Cada jueves dos camiones son destinados a recorrer San Nicolás en búsqueda de materiales que puedan ser reutilizados. “Estamos sacando aproximadamente 2000 kilos de residuos reciclables por camión”, reveló un trabajador de El Palenque en diálogo con EL NORTE. Como máximo, se recolectan semanalmente 5000 kilos por semana de material reciclable.
Por cuestiones económicas, lo que más se separa es cartón y plástico, pero también hay mucho vidrio e incluso aluminio en algunas ocasiones. En mayor detalle, fuentes del ENTRE dieron a conocer datos más precisos. De octubre a diciembre 2022, ingresaron a la empresa los siguientes residuos reciclables: 288.120 kg de cartón, 29.880 kg de plástico y 87.670 kg de vidrio. En cuanto a los primeros seis meses del 2023, fueron un total de 564.660 kg de cartón, 99.290 kg de plástico y 240.520 kg de vidrio.
No obstante, aclararon que después del procesamiento queda mucho menos: “Primero, porque no todo lo que levantamos en bolsa reciclable finalmente lo es; y segundo, porque no todos los materiales que vienen realmente se pueden tratar”.
Tratamiento
Inicialmente, las máquinas desgarradoras toman los bolsones cargados de materiales reciclables con el fin de posicionarlos sobre la cinta de selección. A su vez, de cada lado de la misma, se ubican puestos individuales donde los operarios designados eligen manualmente.
En diálogo con trabajadores de la cooperativa revelaron que los días viernes y sábados se arman grupos de trabajo que tratan los residuos. Luego se continúa el lunes, martes y miércoles, hasta el jueves que vuelven a generarse. En el turno mañana trabajan 30 personas y en el turno tarde 12. En cuanto a la separación manual, trabajan seis personas en total. Todo lo que estos operarios no separan, sigue de largo en la cinta y suele terminar en la fosa común de residuos orgánicos.
“Cuando no había recolección diferenciada, venía todo sucio y muchas veces los operarios se lastimaban”, recordaron y agregaron que cuánto mejor seleccionen las personas en sus casas, menos riesgos se corren en la planta.
“La gran verdad”
Consultado sobre las estrategias de trabajo, dificultades y desenvolvimiento diario, un empleado de El Palenque expresó: “La gran verdad es que, si bien muchas personas sacan en sus correspondientes bolsas verdes y cumplen, otros no esperan al jueves o no separan y los reciclables terminan junto a los desechos orgánicos”. Y añadió: “Hay mucha gente que con tal que les lleven sus residuos, lo ponen en bolsas verdes”.
Por último, aunque reveló que no se acercan muchas personas voluntariamente hasta el relleno, destacó la separación de residuos que realizan numerosas escuelas y empresas de la ciudad.

