El tenista español Carlos Alcaraz superó en la final del Masters 1000 de Madrid por 6-4, 3-6 y 6-3 al alemán Jan-Lennard Struff y obtuvo su décimo título ATP.

De esa manera, el ibérico desplazará del top del tenis masculino al serbio Novak Djokovic de la cima del ranking con solo participar en Roma, torneo que se jugará la próxima semana.
El partido comenzó como se esperaba en la previa, con Alcaraz dominando las acciones y sin darle muchas probabilidades a su rival. Así fue como se quedó con el primer parcial por 6-4 gracias a los dos quiebres que obtuvo contra solo uno de su rival.
Pero en el segundo set se vio a un Alcaraz muy errático y que no pudo hacer mucho para contrarrestar el fuerte servicio de su rival, que además estuvo muy firme en la volea.
Struff consiguió quebrar el servicio de su oponente apenas comenzó el segundo set y se colocó rápidamente 3-0 en ventaja.
Luego tuvo que batallar para mantener su servicio en los siguientes turnos de saque para imponerse por 6-3 y llevar el partido al set definitivo.
El momento clave del partido se dio en el 1-1 del tercer set, cuando Struff tuvo un punto de quiebre a su favor. Esto hubiese resultado un golpe casi de knock out para Alcaraz, que pudo reponerse para mantener su servicio y conseguir el quiebre para ponerse 3-1 en ventaja.
Pese a que Struff pudo mantener sus turnos de saque posteriores, Alcaraz hizo lo propio y se quedó con el partido con un 6-3 en el set final.
Además, obtuvo su undécimo triunfo consecutivo. En lo que va del año, el murciano que cumplió solo 20 años hace un par de días registra un récord de 29 triunfos y solo dos derrotas, mientras que no bajó de semifinales en ninguno de los seis eventos que disputó.
Gracias a esta consagración en Madrid, donde pudo defender el título del año pasado, Alcaraz se mantiene a solo cinco puntos de Novak Djokovic en el ranking y se asegurará volver al N°1 con solo participar en el Masters 1000 de Roma, que le daría 10 puntos por arrancar en la segunda ronda.
Struff, el mejor ´lucky loser´ de la historia.
El término lucky loser (perdedor afortunado) se aplica para aquellos jugadores que perdieron en la última ronda de la clasificación pero que tuvieron la suerte de entrar al cuadro principal gracias a la baja de algún participante.
Esto fue lo que le pasó a Struff, que había perdido en la última ronda de la qualy contra el ruso Aslan Karatsev pero ingresó en lugar del italiano Fabio Fognini, que se bajó por lesión.
Y vaya si aprovechó la situación. Dejó en el camino a jugadores como Sonego, Lajovic, Tsitsipas (5 del mundo) e incluso se pudo vengar de Karatsev en las semifinales.

