Ocurrió anoche cerca de las 22.00 en Moreno al 1100, cuando dos efectivos intentaron aprehender a dos sujetos que minutos antes le habían robado un celular a una adolescente de 16 años. Los delincuentes, apoyados por sus familiares, se resistieron ante el accionar policial y uno de ellos agredió con un vidrio a uno de los uniformados, produciéndole una grave lesión en una de sus manos.

Todo comenzó cuando una adolescente de 16 años denunció en la Comisaría Tercera que un sujeto a bordo de una bicicleta le había arrebatado el celular en avenida Illia y Bolivia.
La joven, acompañada por su mamá, aportó en la sede policial el dato de la ubicación del teléfono a través de una aplicación, por lo que el Grupo de Tareas Operativas de la Comisaría logró identificar en Moreno al 1100 al sujeto que lo poseía.
En plena vía pública, los dos efectivos intervinientes intentaron identificar a dos individuos, uno de los cuales tenía el objeto robado. Pero se encontraron con la resistencia no solo de los involucrados, sino también de familiares de los mismos, que arrojaron piedras y botellas.

Uno de los delincuentes logró darse a la fuga, en tanto el restante forcejeó con uno de los policías y le produjo un corte en uno de sus dedos con un vidrio. La lesión al uniformado fue considerada grave, ya que le cortó el tendón del dedo índice izquierdo.
Al aprehendido, de 28 años, se le secuestró además un trozo compacto de marihuana y una pipa de fabricación casera. La causa fue caratulada como hurto, atentado resistencia a la autoridad y lesiones graves, interviniendo en la misma la UFI Nº2.

