Ante la caldeada coyuntura que atraviesa la economía argentina producto del efecto dólar, los comerciantes locales advirtieron sobre el inevitable reajuste que debieron hacer en los valores de los artículos que ofrecen. Si bien algunos rubros debieron incrementar más que otros, el más afectado fue el tecnológico. Además, comentaron sobre la resistencia que detentan sus proveedores para venderles hasta tanto se estabilice la divisa norteamericana.

Los comercios nicoleños debieron incrementar los precios de sus artículos a la venta. IARA CERASI / EL NORTE
De la redacción de EL NORTE
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La cotización del dólar informal se disparó esta última semana y pasó de $420 a $495 aproximadamente, generando estragos e incertidumbre en el mercado financiero.
Esta escalada repercutió en los comercios de San Nicolás, conduciendo a sus dueños a actualizar constantemente los precios de los productos que ofrecen a la venta. En diálogo con EL NORTE, aseguraron que en general, se vieron obligados a aumentar un 25% los artículos en un lapso de siete días. Desde ya, vale aclarar que depende mucho de las implicancias de cada rubro. Sin embargo, el abocado a la tecnología es el que más debió incrementar sus valores.
Testimonios
“Claramente no todos los rubros son iguales ante los diferentes factores que van moviendo la economía. Particularmente el que respecta al calzado, todos con los que nos dedicamos a él, coincidimos en que se venden muchos menos pares. En un momento era, menos pares más plata. Hoy creo que estamos en el punto de menos pares, misma plata que el año pasado pero el doble de gastos. Inviable”, aseveró la dueña de una zapatería.
Por otro lado, la empleada de una tienda de ropa, sostuvo que “las ventas a fin de mes por lo general bajan, pero este mes fue peor. La gente no tiene plata, y el poco dinero que tiene no lo quiere gastar. Los proveedores no quieren arriesgarse a entregar mercadería ya que no saben a qué precio venderla. Uno queda en el medio tratando de sobrevivir”.
El responsable de un negocio dedicado a insumos electrónicos, aseguró que “con este aumento constante del dólar, directamente no se vendió nada. Tampoco pudimos presupuestar a nuestros clientes debido a que todos los días remarcábamos precios. En una semana me cansé de cambiar los valores de todo”.
“Hay cosas que tuvimos que sacar de la página web y del mostrador por las dudas. Por ejemplo, los módulos para celulares de determinadas marcas o productos que superan los $20.000. Si bien es cierto que a fin de mes se vende poco, abril fue catastrófico”, agregó el comerciante apellidado Abramor.
Incertidumbre
“Siempre pongo el mismo ejemplo, si vos venís a comprarme cinco escaleras de aluminio, te tengo que decir que no te las vendo. Porque yo te doy cinco escaleras por X suma de dinero, pero yo después para reponerlas, tengo que gastar más de lo que me pagaste. Pero eso no lo voy a saber hasta que pida las escaleras. Entonces entras en un círculo de especulaciones que no te sirven ni a vos ni a mí”, señaló el dueño de una ferretería.
La inestabilidad del escenario cambiario también provocó que del otro lado de la vereda, los proveedores de los diferentes rubros no quieran arriesgarse a vender ni despachar mercadería por temor a pérdidas económicas. “En mi caso decidí no aumentar todavía los precios al público. Pero durante toda la semana la lista para mí, lo hacía día a día. Hoy algunos de los proveedores nos comunicaron que no iban a vender hasta que la situación del dólar se estabilice un poco”, manifestó la dueña de un local de venta de lámparas.

