HISTORIA DE UNA CIUDAD QUE NO DETIENE SU CRECIMIENTO

AYER Y HOY

Por Ricardo Darío Primo

En el año 1744, cumpliendo con directivas del Cabildo de Buenos Aires, se dispuso un censo en la campaña correspondiente al Pago de los Arroyos que determina una población de 181 habitantes en la zona de Las Hermanas, 249 en la Costa del Paraná, 67 en la zona de Arroyo Seco, por la zona del Arroyo de Ramallo 237 y Arroyo del Medio 214. Un total de 948 habitantes. Aquí, en las tierras pertenecientes por dote de casamiento a Juana Paulina Ugarte, su esposo Rafael de Aguiar construyó una capilla que colocaría bajo la advocación de San Nicolás de Bari. En torno a la misma se fue produciendo el natural poblamiento de la ciudad cuando los hijos de ese matrimonio, ante la muerte de sus padres, procedieron a la venta de las tierras que heredaron tomando la forma que todos conocemos.

La fecha en sí, 14 de abril de 1748, se cree que puede llegar a responder al momento en que las tierras pasan de manos del padre de Juana Paulina Ugarte a la misma. Como no existió fundación de ninguna clase, tampoco puede hallarse documentación que resultare de ella. Nunca hubo tierras de propiedad estatal, es decir, destinadas a instituciones públicas (como Cuartel Militar, Comisaría, Cabildo o dependencias administrativas), lo que pone de manifiesto también la inexistencia de una intención organizativa de Aguiar (muere apenas 10 años después de 1748) y su esposa (un año después, es decir, en 1759).  Sin embargo, a estos detalles, la localidad por un conjunto de factores adquirió gran preponderancia y suma presencia en los años venideros.

Por aquí pasó Sobremonte huyendo de las invasiones inglesas, Belgrano en septiembre de 1810 y frente a las costas arroyeñas se produjo el Primer Combate Naval Argentino el 2 de marzo de 1811.  El resultado de este enfrentamiento generó luego la incursión y saqueo realista de San Nicolás impulsando que Bs. As. decidiera crear el Regimiento de Granaderos a Caballo para custodiar estas costas. Y de esa forma, San Martín pasó por nuestra jurisdicción rumbo a San Lorenzo en los primeros días de febrero de 1813. San Nicolás fue la ciudad fronteriza que se asomó a la terrible guerra entre las provincias primero y luego entre unitarios y federales. Tanto era su importancia como ciudad que fue elegida como la sede del encuentro de gobernadores que, invitados por Urquiza, sentaron las bases del Acuerdo que posibilitó un año después sancionar la Constitución Nacional en 1853.

El censo

Por aquel entonces se realizaba un censo provincial en San Nicolás, que arrojó como resultado un total de 8450 habitantes, de los cuales 6335 eran naturales de provincia o estado de Buenos Aires, 1946 del resto de las provincias y 189 extranjeros.

El enfrentamiento luego entre el estado de Buenos Aires y la Confederación Argentina la puso en vilo frente a las batallas de Cepeda y Pavón. A partir de 1850 en Europa, se desarrolló la II Revolución Industrial que tuvo como peculiaridades una nueva organización industrial caracterizada principalmente por la producción en serie, lo que reducía los costos de producción y, aumentando la productividad de las personas, surge un capitalismo de tipo financiero, comienza la sustitución paulatina del hierro por el acero y más tarde el empleo de la electricidad. Asimismo se extiende el telégrafo, lo que dinamiza las transacciones comerciales, el ferrocarril se expande estrepitosamente igual que las embarcaciones a vapor, lo que facilita el traslado de bienes y personas. Muchas de estas características produjeron desempleo, lo que ocasionó corrientes migratorias hacia distintas partes del mundo. Y San Nicolás dentro de la Argentina fue una de las ciudades elegidas. En la década de 1860 quedan formadas la Sociedad Española (25 de octubre de 1860), la Sociedad Italiana (26 de junio de 1862) y la Sociedad Francesa (1° de abril de 1863), por mencionar las más numerosas y excluyendo a otras nacionalidades que no alcanzaron a organizarse institucionalmente. La guerra del Paraguay tuvo a San Nicolás como una de las principales ciudades que aportaron su sangre cuando 508 integrantes del Batallón San Nicolás de Guardias Nacionales partieron hacia esa guerra entre pueblos hermanos.

Crecimiento

La paz conseguida tiempo después permitió el crecimiento económico de San Nicolás que se desarrolló de modo ostensible. En 1869 se contaba con una población de 9491 habitantes de acuerdo al censo de ese año, del cual 4724 eran varones y 4767 mujeres.  De esta manera, era la ciudad más poblada de todo el norte bonaerense. Cada 1000 habitantes había 806 argentinos y 194 extranjeros. En la década de 1880 llegan dos líneas ferroviarias a la ciudad, una de las cuales arriba hasta el puerto ubicado en el actual Parque San Martín, dando crecimiento en la extensión de sus vías a  diversas localidades. San Nicolás era una ciudad exportadora de cereales al mundo y de frutos y otras mercaderías a diversas provincias del interior. El modelo económico nacional tuvo que enfrentar la Primera Guerra Mundial y la crisis del 30 que repercutió en la dinámica de la ciudad.  La industrialización por sustitución de importaciones surge por esa crisis y se afianza a partir de 1943, creando numerosas fábricas, haciendo que San Nicolás estalle demográficamente y comience un poblamiento y urbanización nunca antes visto. A la radicación de Somisa en sus inmediaciones la acompañaron otras firmas, y la ciudad continuó siendo un faro de progreso y desarrollo en el norte bonaerense.

Las crisis económicas que vinieron después, y que pusieron en tela de juicio las políticas implementadas y el papel del Estado frente a las mismas, desafiaron la existencia de una sociedad próspera que tuvo que enfrentar dictaduras militares, la guerra de Malvinas, la recuperación democrática y un proceso de globalización económica que borra fronteras y discute la soberanía política y económica de los estados existentes. San Nicolás sigue siendo, por su rica trayectoria, una ciudad que se destaca, avanza y enfrenta sus conflictos inspirando a otras en un camino a seguir y mostrando que el progreso y el desarrollo solo es posible cuando no se esquivan los problemas y todos juntos se unen en pos de un claro y loable objetivo.

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