El Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense ha lanzado una iniciativa por quinto año consecutivo para concientizar sobre el consumo excesivo de alcohol en el marco de la celebración del “Último Primer Día” (UPD) de clases en Argentina. La iniciativa busca desmitificar la idea de que el consumo de alcohol favorece la diversión y la pertenencia, y propone una serie de acciones integrales para abordar el consumo problemático de alcohol tanto en las familias como en las comunidades educativas.

El Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense ha lanzado una iniciativa por quinto año consecutivo para concientizar sobre el consumo excesivo de alcohol en el marco de la celebración del “Último Primer Día” (UPD) de clases en la Argentina.
A través de una guía y piezas comunicacionales en redes sociales, la iniciativa busca desmitificar la idea de que el consumo de alcohol favorece la diversión y la pertenencia. Además, la guía propone una serie de acciones integrales para abordar el consumo problemático de alcohol tanto en las familias como en las comunidades educativas.
El consumo excesivo de alcohol es común entre los alumnos y alumnas del último año de la secundaria durante la noche anterior al primer día de clases, y este ritual suele comenzar en domicilios particulares y trasladarse luego a espacios públicos y a las cercanías de las escuelas.
Según un relevamiento realizado por el Observatorio, la respuesta más común entre los adolescentes cuando se les pregunta por qué consumen alcohol es “divertirme / desinhibirme, no tener vergüenza”. Este resultado muestra que el consumo de alcohol está influenciado por factores socioculturales que deben ser analizados y problematizados.
El relevamiento también reveló que 1 de cada 5 adolescentes (22,6%) consideran que el consumo de alcohol es menos peligroso que otras sustancias como el tabaco, la marihuana y la cocaína. Esto indica que existe una baja percepción del riesgo, lo que se relaciona inversamente con los consumos de los jóvenes. Las sustancias que se perciben como menos riesgosas son las más consumidas, como en el caso del alcohol.
La iniciativa del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos busca fomentar la toma de conciencia sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol y promover un abordaje integral del problema en las familias y las comunidades educativas.
Recomendaciones:
- Hablar en familia sobre las consecuencias del consumo excesivo de alcohol.
- Buscar contener a las y los jóvenes, no dejarlos solos.
- Trabajar y promover, desde la escuela, prácticas de cuidado entre pares.
- Hablar sobre las consecuencias físicas y sociales del consumo excesivo de alcohol utilicemos información científicamente validada y actualizada.

