En un acto muy emotivo, con la presencia de familiares, amigos y socios del club Náutico, se impuso el nombre de Esteban Chiappari al predio de tenis y pádel de la institución, donde también descansan sus cenizas.

Esteban falleció el pasado 19 de diciembre, fue jugador, profesor y dirigente del club Náutico.
Con toda su vida dentro del club, recibió su merecido homenaje, también es una caricia para su familia en tan difícil momento. Jugó al tenis desde chico en el club que se encuentra frente al río Paraná. Disfrutó como jugador y luego como entrenador de muchos jóvenes. Era una persona querida por la comunidad.
Mientras estaba mirando la final de la Copa del Mundo, entre Argentina y Francia, sufrió un infarto. Al otro día lamentablemente falleció.
Apenas pasada las 20:00 horas del miércoles, con la presencia de la mamá, esposa e hijas, hermanos, demás familiares, dirigentes y numerosos amigos de Esteban, se descubrió un cartel, donde se señala que el predio de tenis y pádel del Náutico, llevará el nombre de Esteban Chiappari.
Esteban, además de deportista y profesor, fue un trabajador incansable de la institución, gran parte de su vida la pasó en el club, sus hijas fueron también deportistas del Náutico y actualmente integraba la comisión y seguirá para siempre en el Náutico, ya que sus cenizas descansan debajo del cartel que lleva su nombre.
Después de descubrir el cartel, llegó el turno de los discursos. Mariano Molinari, Comodoro del club, expresó:
“La verdad que no me va a salir mucho, hace dos meses tuvimos una reunión acá, con Gabi, Esteban, Colacho y yo y una de los temas que se tocó en esa reunión, fue ponerle nombre al complejo, y con Gabi, tenemos la anécdota, de que solo nosotros sabemos lo que se habló esa noche. Cumpliendo un deseo de Esteban sus restos ya están acá, hoy vino su familia a depositarlos y nosotros humildemente hemos decidido ponerle su nombre al predio, me disculpan, pero no puedo seguir hablando”.
Luego fue el turno de Jorgelina Tiracchia, esposa de Esteban: “Si hay un lugar que él quería era el club, es por eso que lo dejamos acá, es lo que él quería. Muchas gracias a todos”.
Cesar Chiappari, hermano de Esteban, también destacado deportista del club Náutico emocionado se tomó su tiempo para recordarlo con estas palabras:
“La verdad que esta decisión es un mimo al alma, nos ayuda un poco a seguir, a recordarlo con alegría, sabiendo que su nombre está acá, que sus cenizas están acá y que todas las anécdotas, van a volar alrededor de esta pequeña zona del club que él quería tanto. Como dijo mi cuñada Jorgelina, este era su lugar en el mundo y muchos o todos los que estamos acá tenemos una anécdota para compartir de él”.
“Trascendió él y sus anécdotas, nosotros hemos tenido alguna con él, te acordas en los bonaerenses, era un tipo tan competitivo, trabajo con el tema de la competencia y nunca vi nadie tan competitivo como él, era pasional, lo llevaba en la sangre, era resultadista, era Bilardista (risas)”.
“Pero bueno, acá estamos, recordándolo con alegría y eso es lo que queremos, que en un momento tan difícil, se puedan aliviar un poco con estas anécdotas, estas cosas que van a quedar para siempre. La gente que nos conoce viene, nos da sus condolencias, pero no queda ahí, enseguida se acuerda de algo que hizo, de algo que dijo y eso apalea un poco el dolor”.
“Estaba en Buenos Aires y me vine, mañana tengo que volver, pero quería estar acá, acompañar a mi mamá, a Jorgelina, mi cuñada que es como una hermana, a mis sobrinas, mis hermanos, acompañar a mi familia, quería estar con ellos. Es un momento para estar juntos, unidos, y pasarlo de la mejor manera que se pueda pasar, juntos y recordándolo con alegría siempre”.
El club, los amigos y los seres que lo querían lo recordarán por siempre. Un ser humano divertido, apasionado por el tenis y el club Náutico Ramallo. Tan apasionado que decidió quedarse allí para siempre, en su lugar en el mundo.

