Tras proceder a efectuar 105 controles de alcoholemia, se secuestraron en la noche del viernes siete vehículos cuyos conductores dieron positivo en el test. La medición más alta arrojó 2.35 gramos de alcohol por litro de sangre, es decir que el conductor tenía casi cinco veces el límite permitido para vehículos. Los autos fueron secuestrados por infracción a la Ley 24.449.


