Por primera vez desde su arribo a Qatar, el seleccionado argentino de fútbol realizó un entrenamiento “abierto a la prensa”, aunque sólo fueron 15 minutos y con plantel incompleto. Los flashes que fueron a buscar a Messi en ese cuarto de hora, se quedaron con las ganas.

EZEQUIEL GUISONE, Desde Qatar
Enviado especial
Enorme expectativa generó en la prenda internacional los primeros 15 minutos de entrenamiento “abierto” de la selección Argentina en la Universidad de Qatar. A las 18 en punto, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni saltó al impecable campo de entrenamiento junto con buena parte del plantel. Los tres arqueros trabajaron por su cuenta, mientras que otros 14 futbolistas realizaron los primeros movimientos de calentamiento con el clásico “loco” en la mitad de la cancha. Marcos Acuña, Lautaro Martinez y Papu Gómez, algunos de los que llegan con molestias físicas, se mostraron al mismo ritmo que el resto, aunque en esos primeros minutos la exigencia fue mínima, claro está.
¿Y Lío?
La pregunta resonó en el predio al instante. El capitán no estuvo entre los que realizaron el calentamiento ante la vista de la prensa. Pero Messi no fue el único que se quedó trabajando en el gimnasio: tampoco estuvieron en esos minutos iniciales De Paul, Paredes, Otamendi, Foyth, Cuti Romero y Lisandro Martínez.
Este sábado se repetirá la modalidad, con los quince minutos iniciales abiertos a la prensa a partir de las 18. Mañana, la práctica será a puertas cerradas, mientras que el lunes se realizará la conferencia de prensa obligatoria previa al debut mundialista, con Lionel Scaloni como protagonista acompañado por un jugador.
Otro color
La ciudad de a poco va tomando clima mundialista. En las últimas horas fue notorio el incremento de público en los espacios públicos de Doha. Las calles ya se ven inundadas de banderas y el aliento de grupos de hinchas que llegaron en la madrugada del miércoles y el jueves. Entre ellos, los argentinos y los mexicanos son los que más se hacen ver y sentir, junto con los fanáticos tunecinos y marroquíes, que son de los más coloridos y alegres. Junto con el mayor movimiento, empezaron a aparecer los primeros inconvenientes en el transporte y la logística en general. Hay muchas avenidas cortadas y eso genera un caso de tránsito en horarios pico, que se hace notar merced a la poca paciencia y la conducción temeraria de los qataríes, amantes de los bocinazos.
Desde la organización aseguran que a partir del domingo, cuando comience a rodar la pelota, llegará el grueso de los simpatizantes provenientes de todo el mundo. Doha los espera, con poco lugar disponible.

