El Ministerio de Salud de la Nación tomó la iniciativa de promocionar métodos quirúrgicos de anticoncepción a partir de los 16 años. Las repercusiones llegaron hasta la Justicia Federal, con una denuncia contra la ministra Vizzotti. El Dr. Federico Capriotti, urólogo de San Nicolás, valoró en contacto con EL NORTE que en adolescentes es una medida “absolutamente inválida a pesar de lo que dice la ley”; en contraste, valoró la utilización de métodos barrera (preservativo) como lo más acorde y completo, al proteger también de enfermedades de transmisión sexual.

Carolina Mitriani
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La campaña publicitaria enarbolada por el Ministerio de Salud de la Nación, en la que propone la efectivización de métodos anticonceptivos que requieren de intervenciones quirúrgicas (vasectomía en caso de masculinidades y ligadura de trompas en casos femeninos) desde los 16 años de edad ha generado polémica en la comunidad.
Tal trascendencia ha tomado que la propia ministra de la cartera sanitaria nacional, la Dra. Carla Vizzotti, fue denunciada en la Justicia Federal por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, tras considerarse a la iniciativa como una propuesta de “esterilización adolescente”.
Palabra autorizada
EL NORTE dialogó con el Dr. Federico Capriotti, urólogo de importante trayectoria en los ámbitos privado y público de San Nicolás y la región. El doctor valoró que la vasectomía resulta una buena estrategia para aquellas personas que deseen “una anticoncepción definitiva y segura, con bajo riesgo quirúrgico para el paciente, ya que se realiza mediante cirugía ambulatoria que puede ser con anestesia local o general”.
Resulta “recomendable para aquellas parejas que deseen una planificación segura. También para aquellas personas o parejas que por motivos psíquicos, psicológicos, sociales, económicos o físicos se ven incapacitados para procrear”.
En función de su experiencia, el Dr. Capriotti considera a la campaña ministerial “absolutamente inválida a pesar de lo que dice la ley. Creo que a los 16, 17, 18 años de edad –inclusive algunos años más– las personas estamos inmaduras psicológica y emocionalmente para semejante decisión”.
En caso de que se decidiera avanzar en esta práctica, propone que “debería trabajar un equipo multidisciplinario incluyendo a psicólogos, y debería explicársele bien que va a quedar infértil”.
Pese a que se presume que estas prácticas pueden ser compensadas en un futuro, el urólogo destacó que “al contrario de lo que se pregona, el tratamiento para revertir una vasectomía es totalmente difícil y con bajas tasas de éxito”; por lo que la intervención resulta una decisión determinante para la vida del paciente, lejos de ser una medida transitoria como otros métodos lo permiten.
“La recanalización de vasectomía es una cirugía muy delicada que une los conductos que llevan semen al exterior, que fueron cortados en la vasectomía. Mientras más tiempo haya pasado desde la vasectomía, más difícil es aún lograr revertirla. Otro punto en contra de la intervención a pacientes menores de edad”, especificó.
Capriotti valora que “el sistema de salud está totalmente capacitado para llevar a cabo vasectomías. Ya sea en el ámbito público como en el ámbito privado, aunque en el primero se ven muy pocos pacientes que se la realicen”. En la práctica diaria la consulta más frecuente se ve reflejada en la cuarta década de la vida, comprendida entre los 30 y 40 años. “El 90% de las vasectomías son realizadas en esa franja etaria”, reveló.
Quienes deseen consultar y acceder a esta intervención, pueden hacerlo en el Hospital San Felipe, en los consultorios de urología. También hay un abanico local de urólogos en el sector privado de la medicina.
Alternativas
Teniendo en cuenta la importancia del acceso a métodos anticonceptivos y el derecho que esto representa para todos los argentinos y argentinas, con el dispendio de los productos y prácticas gratuitos a través del sistema público de salud, el Dr. Federico Capriotti expresó que “existe un arsenal de opciones” que evitan una decisión tan importante e irreversible en adolescentes como la vasectomía y la ligadura de trompas.
“Creo que lograr campañas de utilización de preservativo es mucho más eficiente y económico. Además, evitamos ETS (enfermedades de transmisión sexual). También las mujeres jóvenes pueden utilizar ACO (anticonceptivos orales). Pero el preservativo, condón, profiláctico –o como quieran llamarlo– es fundamental. No solo previene embarazos, sino también ETS, por lo que además desde el punto de vista médico y de prevención de enfermedades, bajaría gastos en la salud pública por reducir consultas, diagnósticos, tratamientos, internaciones y cirugías por ETS”, resaltó.
En cuanto a la difusión de estas posibilidades de planificación familiar y de vida, el especialista considera que no es suficiente aún su alcance: “Creo que haría buena campaña acerca de utilización de preservativos y de la importancia de este último para evitar embarazos no deseados y ETS, que pueden ser de enfermedades autolimitadas (de recuperación en un determinado período de tiempo, generalmente breve) hasta enfermedades con una gran repercusión clínica, quirúrgica y de tratamientos crónicos”.
Alcance gratuito
Las opciones de planificación que mejor se adapten a las necesidades de cada persona están al libre alcance en nuestro país. Ese derecho está establecido en la Ley 25.673 de salud sexual y procreación responsable y garantiza el acceso gratuito en hospitales y centros de salud, obras sociales y prepagas a un método anticonceptivo de los incluidos en el Plan Médico Obligatorio: preservativos, pastillas, inyectables, DIU, anticoncepción de emergencia (la denominada “pastilla del día después”), anticoncepción quirúrgica (ligadura tubaria y vasectomía) e implante subdérmico.
Para obtener información, existen la línea gratuita y confidencial de Salud Sexual 0800-222-3444 y el mail [email protected].

