Mariza contó cómo se enteró del accidente en el que murió Juliana Gómez, a la vez que se refirió al incidente con el dirigente de Argentino de Merlo, el cuál conducía el auto.

“Nos hacemos cargo, le pegamos, sí, está bien. Pero no agarramos un tubo de oxígeno, somos gente buena, de bien y laburante”, sentenció Mariza. Estas declaraciones hacen referencia a Ricardo López, dirigente del club Argentino de Merlo, el cuál fue agredido por la familia de la joven fallecida en un hospital de Baradero.
La víctima fatal fue identificada como Juliana Gómez, quien volvía de disputar un partido en Santa Fe cuando a la altura de Baradero, el auto en el que viajaba junto a López y otras tres compañeras volcó en la Ruta 9.
“Les pido a algunos medios que dejen de revolver el dolor de ambas familias y de decir cosas que no son. Es increíble las cosas que he escuchado, hablo para defender el nombre de mi hija, no somos gente mala, somos gente de bien, laburante”, sostuvo Mariza, en conversaciones con Radio La Red.
En otra parte de la entrevista, relató el terrible momento que vivieron al llegar al nosocomio de Baradero, donde se encontraba su hija. Además recordó la perdida de su otro hijo, de 16 años.
“Llegamos a Baradero después de dos horas, entré corriendo al hospital, abrí la puerta de donde estaba esa persona que yo ni la conocía (en referencia a Ricardo López, el conductor del auto en el que viajaba Juliana), veo un señor, una señora, sigo de largo y empiezo a gritar dónde está mi hija, eso se ve en las cámaras, ahí me agarran, me dicen que mi hija está en la morgue, yo no lo podía creer, porque yo tengo un hijo mayor que murió hacía 16 años”, contó.
“Pregunté qué había pasado, quería saber si los habían chocado y me dicen que el chofer estaba borracho y que las chicas le decían que pare pero él no quería parar, que lo habían grabado manejando con una sola mano, entonces nos volvimos locos, el papá de mi nena y mi hijo me decían que me quedara tranquila, pero entramos y cuando entro empujo la puerta yo entré y sí, le metimos un par de piñas y mi hijo también”, detalló sobre el incidente en el hospital.

