“LA GENTE DISMINUYE LA COMPRA, PERO NO DEJA DE COMPRAR”

COMERCIANTES SOBRE LAS VENTAS DE INDUMENTARIA

El desfavorable contexto económico que atraviesa el país pone en jaque a comerciantes que día a día deben hacer malabares para sostener sus ventas. Los clientes, por su parte, deciden adquirir menos prendas.

Julieta Clérici
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El aumento de precios en el sector de indumentaria dejó de estar relacionado con cambios de temporada para convertirse en una variable de cualquier momento del año, incluso en períodos de liquidaciones.

Por esto, EL NORTE decidió consultar a comercios del rubro textil e indumentaria de la ciudad para que revelen el panorama que afrontan. Primeramente explicaron que existe una gran diferencia entre aquellos comercios que se dedican a la reventa de ropa proveniente de Buenos Aires, ropa importada, y aquellos que cuentan con taller de confección propio.

Quienes se ubican en el primer grupo confiaron a este diario que efectivamente hubo importantes subas en los precios de los productos. “En este tiempo con el cambio de temporada la ropa subió un 60% aproximadamente. Pero las ventas normalmente son estables. La gente al principio se asusta con los precios, pero después se va amoldando. Por poner un ejemplo, nosotros teníamos jeans de 6000 pesos, y de golpe con el problema del dólar, aumentaron en menos de un mes un 40%”, reveló Gabriela, dueña del local Prana.



Y agregó: “Hoy tenés que jugar con los precios, en algunas cosas no ganás lo que realmente deberías, y en otras sí. En la ropa importada fundamentalmente, no podés sacarle la diferencia que quisieras porque si no, los precios son muy altos y la gente no los paga”.

Además, expresó que si bien llevaron adelante una liquidación del precio de la ropa de invierno y la gente aprovechó, no fue de la misma manera positiva que otros años. Antes la gente llevaba ropa incluso para el próximo invierno. No obstante, actualmente el panorama cambió rotundamente y muchos clientes esperan las promociones que los bancos ofrecen. Quizás están a la expectativa un mes completo para ir a comprar ropa, hasta el día especial en que otorgan un descuento grande.

Taller propio

En cuanto a aquellos que poseen su taller propio, como Trinidad, dueña de Mucha Muchacha, comentó: “Nuestro negocio es particular porque nosotros fabricamos la ropa, la marca es nuestra y vendemos directamente minorista. Por un lado, todas las telas que compramos para fabricar están en dólares. Y por otro lado, desde que pusieron nuevas bases y condiciones para importar en la industria textil, el precio que nosotros pagábamos la tela ya no es el valor oficial más el 30% como antes, sino que depende del proveedor, intermedio dólar oficial y blue, o blue directamente”. Y detalló que no obstante eso, además cortaron financiación, por lo que cheques que eran a 30, 60, 90 días, ahora son a 30, 45, entonces producir se torna muy difícil.



Además, después de la pandemia la industria textil está atravesando una crisis por el tema de los talleres. “Faltan talleres porque la gente que trabajaba allí era más que nada proveniente de Paraguay y Bolivia porque les servía, pero el peso se devaluó tanto que no les sirve claramente, y se volvieron a sus países. Hay mucha demanda porque todas las marcas se quedaron sin talleres y hay poco taller en buenas condiciones para producir. Este es otro de los problemas”, sumó la comerciante.

La suba del dólar impacta directamente y es proporcional al incremento del costo de la prenda a producir. Y aumenta el 100%, es decir, el doble, porque se pasa de pagar un dólar oficial a pagar el dólar blue, sumado a la constante suba que el mismo acompaña.

“Nosotros apuntamos a la buena confección, calidad, moldería y talles. Entonces si bien cuesta el triple producir, armar una colección y tener telas, por otro lado, se vende bien. Obviamente, el que se compraba cantidad de prendas mensuales, ahora se compra la mitad”.



En cuanto a la estrategia que como dueña del local implementa, confesó: “El consumo bajó, pero nosotros lo que hacemos es diversificar la oferta y venderle a más gente para no bajar nuestra rentabilidad. Es necesario elaborar una estrategia, haciendo publicidad y venta online”. Y agregó que “en esta nueva temporada primavera-verano que lanzamos el martes, mi estrategia fue no trasladar al público el aumento para no generar un impacto tan grande. Y sirve, a pesar de todo el contexto económico desfavorable de país, la marca está creciendo y se vende bien”.

Por último, Trinidad resaltó: “Hay que tener una cabeza fría, y dedicada 100% a hacer números todos los días, y estar muy pendiente”.



Nexo

Luego entran en juego otras aristas como, por ejemplo, si el dueño o dueña del local debe pagar alquiler o es propio, tiene sueldos que depositar de empleados a cargo, y demás gastos que pueden variar de acuerdo con las posibilidades y gustos de cada uno.

Sin embargo, si en algo coinciden los comerciantes nicoleños, refiere a que en temporadas anteriores los clientes adquirían dos bolsas de compras con diversas prendas, incluso outfits completos con remera, pantalón y buzo. Y actualmente esto cambió, ya que disminuyó considerablemente y solo llevan prendas determinadas, para una ocasión en especial.

“La gente disminuye la compra, pero no deja de comprar”.

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