Un grupo de manifestantes derribó vallas en la esquina de Guido y Uruguay, produciendo incidentes con la Policía de la Ciudad. De acuerdo a las primeras informaciones, militantes habrían arrojado proyectiles contra los agentes de seguridad, hiriendo al menos a cinco efectivos.

Manifestantes derribaron el vallado montado por la Policía de la Ciudad en la esquina de Juncal y Uruguay, frente a la residencia de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, tras lo cual la fuerza de seguridad reprimió con gases lacrimógenos y carros hidrantes para intentar disuadir.
Casi 20 horas después de que se montara el “operativo de limpieza y control” en la esquina del barrio de Recoleta, un grupo de militantes derribó varias vallas, lo que obligó a los uniformados a terminar de retirarlas y formar un cordón judicial para contener a la multitud.
Pese a que los miembros de la Guardia de Infantería intentaron mantener la restricción, la gran cantidad de gente presente en el lugar hizo que fuera imposible lograrlo, por lo que la militancia burló el cordón policial y pudo llegar hasta el frente del edificio en el que reside la ex presidenta.
Sin embargo, en otra de las vallas la actitud policial fue diferente y procedió a utilizar el carro hidrante y gases lacrimógenos para tratar de dispersar a la gente.
Al menos cuatro manifestantes fueron detenidos y otros dos resultaron heridos.
El periodista Ezequiel Guazzora fue herido en la cabeza, según reflejaron las cámaras de TV. El kirchnerismo denunció la detención de cuatro figuras: la ministra de Gobierno bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez; la diputada nacional, Natalia Zaracho; el legislador nacional Federico Fagioli; y el exjefe de la bancada del FdT en la Legislatura bonaerense, Facundo Tignanelli.

La agrupación kirchnerista La Cámpora decidió suspender la movilización que tenía prevista para hoy a las 15 en Parque Lezama, en el barrio de San Telmo, y se moviliza hacia las inmediaciones de la casa de Cristina Kirchner, en Recoleta, para repudiar el vallado que instaló el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires luego de las denuncias de los vecinos de la vicepresidenta.
El operativo de “limpieza y control” dispuesto en horas de la noche del pasado viernes en el barrio de Recoleta generó una fuerte polémica y hasta fue cuestionado por la propia titular del Senado.

A través de un texto publicado en su página web y titulado “Las vallas del Sr. Larreta”, la ex presidenta indicó que este sábado amaneció con la esquina de su domicilio “literalmente sitiada”.
“Las vallas colocadas por el Sr. Larreta son algo más que impedir la libre circulación. Son algo más que sitiar a la Vicepresidenta de la Nación. Quieren prohibir las manifestaciones de amor y de apoyo absolutamente pacíficas y alegres, que tienen lugar ante la ya inocultable persecución del partido judicial”, remarcó la ex jefa de Estado.
El Gobierno porteño explicó que la medida se iba a extender todo el fin de semana con el objetivo de limpiar la zona tras una semana de concentraciones en respaldo a la vicepresidenta.
Previo al operativo, el kirchnerismo tenía planeado realizar una serie de actos en distintos puntos del país en respaldo a Cristina Kirchner: en la Ciudad de Buenos Aires los lugares iban a ser Parque Lezama y Parque Chacabuco.
Sin embargo, ante la sorpresiva instalación del vallado, las organizaciones más cercanas a la titular del Senado decidieron movilizarse hacia la esquina de Juncal y Uruguay, para desafiar la medida del Gobierno porteño.
A los manifestantes se sumaron distintos elementos de la dirigencia del Frente de Todos, desde ministros como Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Juan Zabaleta (Desarrollo Social), pasando por Juan Grabois, hasta Axel Kicillof: desde La Plata, el gobernador bonaerense instó a peregrinar a Recoleta.

