BUSCAN CONTROLAR EL TRABAJO DEL DELIVERY EN NUESTRA CIUDAD

A toda velocidad, zigzagueando entre vehículos, cruzando semáforos en rojo, sin luces, sin patentes, sin condiciones de seguridad mínimas, ese es el panorama de muchos de los jóvenes que en moto realizan trabajos de delivery en nuestra ciudad. Desde el área de tránsito buscan regular la actividad. Quienes trabajan para PedidosYa, la aplicación más usada, no tienen sede en nuestra ciudad ni controles de la empresa sobre su trabajo, salvo los tiempos de entrega de productos. Una labor donde la velocidad es más dinero.

German Rodríguez
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La imagen es como una postal que se repite y de la que los nicoleños ya se han hecho habitués, ya que cualquiera que conduce un auto hoy por las calles de nuestra ciudad sabe que no solo debe estar atento a cumplir las normas de tránsito, sino a tener cuidado con la abrupta aparición de alguna moto de cadetería o delivery que puede surgir de sorpresa y a toda velocidad por cualquier lado.

Cruzar el semáforo en verde implica seguir estando atento, porque en cualquier momento puede aparecer un rodado que pasa en rojo por el apuro de cumplir el pedido y ya poder tomar otro, por lo que no acepta perder el tiempo en detrimento de su seguridad.

Desde el área de tránsito de la Municipalidad están preocupados por esta cuestión, ya que se suman las denuncias contra los deliveries que infringen las leyes en aras de ir más rápido, lo que atenta contra la seguridad de ellos y del resto de los ciudadanos.

Por lo que pudo saber este medio, se está trabajando para la implementación de algún tipo de control de los mismos, pero por el momento solo son los controles de tránsito donde se los puede interceptar y ver que estén trabajando con los vehículos en regla.

Según lo que nos manifestaron los funcionarios, se encuentran con la dificultad de que la mayoría de quienes trabajan sin las condiciones adecuadas en este rubro participan de grupos de WhatsApp donde se van avisando en qué lugar hay inspectores de tránsito para poder esquivarlos, en un juego que se torna peligroso.

La velocidad es dinero

En San Nicolás, la aplicación de cadetería más utilizada es PedidosYa y la mayoría de los locales gastronómicos la utilizan. Lo que se remarca todo el tiempo en esta aplicación es la velocidad de despacho y entrega, lo que le da una presión al delivery que debe llegar a tiempo al negocio y de ahí presentarse lo más rápido posible en el domicilio para llevar el producto, cobrar el dinero y después estar atento a otro pedido. 

Aquellos que logran entrar a trabajar para esta aplicación, cuya sede se encuentra en Buenos Aires, deben cumplir una serie de requisitos, como ropa identificatoria y la mochila distintiva de la empresa que se le descuenta en cuotas al empleado y se recibe por correo. Básicamente los trabajadores no tienen contacto personal con sus empleadores y todo es a través de Internet, tanto el trabajo como los cobros. En nuestra ciudad los empleados no tienen una base, por lo que generalmente están parados en algún local amigo o del que saben que salen la mayor cantidad de despachos. 

Aun así, a pesar de que estas app obligan a comprar los uniformes, al no tener regulación en nuestra ciudad, los empleados no siempre los usan y prefieren cambiar la mochila por cajas, ya sea por cuestiones de comodidad o practicidad. “Las mochilas son incómodas y la comida por ahí se sacude, por eso muchos andan con cajas negras sin ninguna distinción”, contó a nuestro medio una empleada de PedidosYa.

No importa si llueve, al contrario, esos días se trabaja más y las exigencias son mayores porque la aplicación se satura de pedidos y se los presiona. Un piso mojado es una trampa que los repartidores ignoran para continuar y cumplir, con la espada de Damocles pendiendo siempre.

Las aplicaciones de delivery desde la pandemia tomaron un rol fundamental en nuestra ciudad, siendo PedidosYa la dominante, que tiene participación en la mayoría de los negocios y con su eslogan como bandera de batalla “velocidad”.

Bajo presión

El desempleo y la falta de trabajos estables hizo que mucha gente quiera trabajar en PedidosYa, lo que no es fácil porque al estar el cupo de la ciudad lleno hay que entrar en un banco de espera hasta que alguien se dé de baja y empezar de a poco, con horarios de escaso movimiento y zonas complicadas.

Para poder trabajar como repartidor se debe cumplir con una serie de requisitos como tiempo de entrega, puesto que los trabajos en PedidosYa se determinan de forma proporcional, esto es, cuanto más veloz se haga la entrega más dinero se gana. Las horas de más demanda son desde las veinte en adelante, especialmente los fines de semana. Pero la aplicación marcha realmente bien a lo largo de todo el día.

La forma para poder trabajar es contar con un medio de transporte, así sea un auto, motocicleta, o bien, bicicleta. Muchos usan motocicletas o bicicletas para hacer la entregas más rápido.

Una vez que se empieza a trabajar como repartidor de PedidosYa se debe tener un compromiso con la tarjeta, admitir el pedido es esencial para conseguir más ganancias y tener una mayor responsabilidad. Los trabajadores empiezan con una puntuación y a medida que se cumplan más pedidos en menos tiempos el puntaje sube y se van asignando días y franjas horarias más productivas. Por eso se destaca la velocidad sobre todo, más aún los fines de semana donde la demanda es mayor y los repartidores están al límite.

Esa presión hace que sea común ver a repartidores a toda velocidad, cruzar sin mirar y en algunos casos sin seguir las normas de tránsito. Ya que una mala entrega o una demora que marque una mala puntuación del cliente significa baja de puntaje, menos trabajo y peores horarios. Asimismo, el repartidor debe llevar dinero propio encima porque muchos de los pedidos son en efectivo y a la hora de buscar la comida en el restaurante le debe dar de su dinero por el costo de la mercadería, para que luego sea restituida por el cliente.

Además, en diálogo con nuestro medio, jóvenes que trabajan con PedidosYa contaron que la mochila y el uniforme se los van descontando del sueldo en varias cuotas y que los arreglos y el mantenimiento de los vehículos corren por su cuenta. Tienen un seguro ante accidentes, pero en caso de enfermedad esos días son días perdidos, sin ingresos. Aunque reconocen que si trabajan bien y rápido, se puede hacer una interesante diferencia.

Según el puntaje que van teniendo es la zona que les toca.

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