BOLETO ESTUDIANTIL GRATUITO: LA DEUDA NICOLEÑA QUE YA CUENTA CON NORMATIVA PROVINCIAL

SENSIBLE Y NECESARIO

El costo del pasaje de transporte público de pasajeros resulta siempre un tópico de interés, sobre todo para las familias que deben garantizar el presupuesto para la asistencia escolar. La provincia de Buenos Aires cuenta con una ley que plantea el boleto estudiantil escolar de manera gratuita. Sin embargo, en San Nicolás no cuenta con vigencia. El concejal Barba propone reactivar el pedido de efectivización.

Los últimos incrementos del pasaje estudiantil perdieron la proporción de 1/8 sobre la tarifa urbana. IARA CERASI / EL NORTE

Carolina Mitriani
[email protected]

La discusión del boleto estudiantil gratuito vuelve a ponerse sobre la mesa con la insistencia del concejal Agustín Barba, referente de la UCR, quien propone elevar desde el Honorable Concejo Deliberante una exigencia para su efectivización. El integrante del bloque oficialista Juntos plantea generar en el recinto –que hace apenas unas semanas aprobó el incremento de tarifas, dentro de los que se incluye la estudiantil– un pedido al Gobierno bonaerense para la aplicación de la normativa en el partido de San Nicolás, que está adherida desde noviembre del 2015.

La ley

La iniciativa formal para la obtención del Boleto Educativo fue presentada por el legislador del Frente de Izquierda Christian Castillo en el 2014, en la legislatura bonaerense. Sin embargo, hasta el 17 de agosto del 2016 no contó con el avance que dio su reglamentación; luego de ser votada durante el mandato de Daniel Scioli, la entonces gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal, fue quien la selló, en el marco de la Ley 74.735.

La ley establece: “Créase un régimen especial de boleto para los usuarios del sistema de transporte provincial ferroviario, fluvial y de colectivo de pasajeros en sus servicios urbanos, suburbanos e interurbanos, destinados a alumnos pertenecientes a instituciones educativas públicas de gestión estatal y de gestión privada con aportes del Estado en todos los niveles, incluidos los de formación profesional y bachilleratos populares que tengan asiento en la Provincia de Buenos Aires”.

La Ley 74.735 invita “a los municipios de la Provincia de Buenos Aires a adherir a la presente y elaborar normativas similares para los medios de transportes municipales”. Asimismo, detalla que “el Boleto Especial Educativo será de carácter gratuito y alcanzará a los estudiantes pertenecientes al nivel inicial, primario, medio, terciario, superior universitario, formación profesional y bachilleratos populares, que acrediten su condición de acuerdo a lo que establezca la reglamentación”.

Reclamo

Agustín Barba reclama que el Gobierno bonaerense no hace efectiva esta ley en San Nicolás por “arbitrariedad política y tinte electoral”. Citando el ejemplo de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el edil planteó que tiene 15 universidades regionales en la provincia, de las cuales 3 solamente están en el interior de la provincia. En todas las UTN rige el boleto estudiantil gratuito “salvo en aquellas que están ubicadas en el interior de la provincia de Buenos Aires, entre ellas San Nicolás, solamente porque está metida la ideología política en el medio”.

El ingreso del proyecto en el Concejo Deliberante local estará enmarcado en “una exigencia más que una consulta. Le solicitamos al gobernador (Axel Kicillof) que se arbitren los medios necesarios. La ley le otorga esa responsabilidad a la provincia. Hoy quedaron las palabras del gobernador, apenas comenzó el año, en meros anuncios”, remarcó Barba. Si bien no expresó grandes expectativas de concreción o respuestas, el concejal entiende que es una manera de “ponerlo en la agenda pública”.

Recorrido en el tiempo

Los precios del boleto estudiantil han sufrido durante el período contemporáneo una importante escalada de aumentos. Aunque menores a los de las tarifas urbanas, estos valores resultan muchas veces privativos o restrictivos para familias que no están en condiciones económicas de afrontar el gasto y así garantizar un transporte para los niños en edad de asistencia a los establecimientos de educación obligatoria.

Para comprender algunos de sus saltos, en términos de años discontinuos y a través de lo expresado en sus ordenanzas de aprobación, se puede observar que en el año 1992 “la tarifa de transporte para escolares primarios diurnos y nocturnos será de $0,03 y el boleto estudiantil secundario y nocturno será del 50% de cada uno de los recorridos”; en 1997 “la tarifa de transporte para escolares primarios diurnos y nocturnos será de $0,10 a partir del 1/1/97 y el boleto estudiantil secundario y nocturno será del 50 % de cada uno de los recorridos. Los docentes dentro del Partido de San Nicolás y en horario de trabajo pagarán un boleto diferencial del 70% de cada uno de los recorridos”.

Más cerca en el tiempo, en febrero del 2018 saltó de $0,80 a $1. El último incremento del pasaje estudiantil efectivizado fue en marzo del presente año, cuando el valor de $9 pasó a $16. Al momento se aguarda la finalización de los pasos protocolares del sistema SUBE para el impacto de lo aprobado el pasado 28 de julio, tras el voto afirmativo del bloque Juntos, que constará inminentemente de $18.

Siguen escribiendo

Un fatídico recuerdo, de los más oscuros de la historia argentina, está vinculado a la eterna lucha de los estudiantes por obtener este derecho: La noche de los lápices. El 16 de septiembre de 1976, un grupo de jóvenes de la educación secundaria –de entre 16 y 18 años– se disponía a manifestarse en búsqueda de este objetivo. Sin embargo, una feroz represión dejó a diez de ellos en estado de detención, obligándolos a padecer torturas. El operativo fue desplegado en tareas conjuntas de efectivos policiales y del Batallón 601 del Ejército.

Los nombres de aquellos lápices que siguen escribiendo, atravesados por la voracidad de la dictadura y sus bastones, son: Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel A. Racero y Horacio Ungaro. Los cuatro sobrevivientes fueron Gustavo Calotti, Pablo Díaz, Patricia Miranda y Emilce Moler. Solo seis de ellos recuperaron la libertad; los cuatro restantes permanecen a la fecha bajo el estatus de desparecidos.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -