En la semana de concientización acerca de la violencia de género, en el marco del 3J de «Ni Una Menos», la Secretaría de la Mujer del Partido Justicialista convocó a la comunidad a participar de una jornada de sensibilización. En la misma se trataron cuestiones cotidianas que hacen factibles las condiciones de la violencia contra las mujeres y diversidades en todos los ámbitos. Participaron referentes políticos, sindicales y miembros de organizaciones sociales.

Carolina Mitriani
Con la coordinación de la abogada y concejala Muriel Engelbrecht, el salón del Sindicato de Luz y Fuerza recibió el fin de semana a distintos actores y actrices de la comunidad nicoleña. Fue en el marco de la jornada de sensibilización sobre la Ley Micaela.
En ella se repasaron conceptos vinculados a las diversas manifestaciones que el patriarcado tiene, tanto sobre hombres como sobre mujeres e integrantes de las diversidades de género, agrupadas en el colectivo LGBTIQ+.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de las concejalas Paola Enrico y Bibiana Giglio, quienes coincidieron en la importancia de aplicar la Ley Micaela “sin que venga desde arriba” en los distintos ámbitos; es decir, que las capacitaciones y aplicaciones sean por voluntad de las instituciones, más allá de los requerimientos que pueden llegar oportunamente desde espacios formales del Estado, como el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades.
Marcos
Acerca de la implementación de esta importante ley, que busca concientizar y formar a los empleados estatales del país en materia de género, Engelbrecht resaltó que la provincia de Buenos Aires se encuentra adherida a la normativa nacional bajo la Ley 15.134 (año 2019) y San Nicolás a través de la Ordenanza 9965.
El propósito de la Ley Micaela, explicó la capacitadora, “es llevar el conocimiento a los funcionarios, en lo cotidiano, para que lo apliquen en todas sus funciones”, indistintamente de dónde desarrollan sus tareas, dado que las violencias por motivos de género son transversales a la sociedad. A su vez, la abogada reconoció que tratar estos temas “no es cómodo”, porque significa deconstruir muchos años de aprendizajes condicionados. Sin embargo, esa incomodidad que surge del cuestionamiento es lo que propicia nuevas versiones en la estructura social para allanar el camino.
Giglio resaltó que estas formaciones en materia de género “no son contra el varón, sino contra la violencia. Nosotras también nos tenemos que interpelar, porque ninguna nació feminista”.
Dinámica
A través de la presentación de los rasgos generales de la Ley Micaela, cuestionarios, videos y juegos, el grupo presente pudo reflejar distintas experiencias que en el día a día trazan las modalidades de la violencia patriarcal. Se repasaron también conceptos centrales que el movimiento feminista ha incorporado en la edad contemporánea.
La jornada contó con la presencia de integrantes de movimientos sociales, docentes, del ámbito sanitario, del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Segunda Sección Electoral, y sindicalismo.
Los referentes masculinos de distintos sindicatos, como la CGT y el Sindicato de Trabajadores de la Seguridad Privada, resaltaron lo difícil que resulta aún que muchos compañeros tengan en cuenta la igualdad de oportunidades para sus pares femeninas. “Desde hace cerca de un año, tenemos que tener el 30% de mujeres. Pero cuesta horrores la integración de compañeras. El machismo sigue estando; muchas veces tenés mucha contra adentro”, lamentó uno de los participantes. También valoraron la discriminación que sufren las mujeres trabajadoras, citando frases como “otra vez embarazada” y “andá a lavar los platos”, que suelen escuchar como condicionantes al género femenino.
Cierre
Con el objetivo de que el contenido se replique e impacte en todos los ámbitos de quienes presenciaron la charla, Paola Enrico manifestó que la Ley Micaela debe ser “la forma en la que yo entiendo tu problema cuando estoy en frente de vos”. Y, para expresar lo necesario de tal formación comunitaria, resaltó que “tendría que ser natural lo que hablamos, pero tenemos que estar acá para decir que a las mujeres nos matan”.

