
El mercado inmobiliario de Ramallo comenzó a mostrar señales de recuperación en el segundo semestre, con un incremento de las operaciones de compraventa, principalmente de viviendas. Sin embargo, la falta de crédito hipotecario continúa condicionando la actividad y limita las posibilidades de una reactivación sostenida. Desde el sector también advierten sobre la cantidad de propiedades en venta y las dificultades que atraviesan las empresas del Parque Industrial Comirsa por el aumento de los costos.
Desde el sector inmobiliario local señalan que el movimiento mejoró respecto de la primera mitad del año y que desde hace siete meses se registra una mayor cantidad de operaciones. Las casas concentran buena parte de la demanda, con valores de interés que se ubican entre los 50.000 y los 80.000 dólares.
La actividad está equilibrada entre Ramallo y Villa Ramallo, con una leve ventaja para esta última localidad. Los terrenos, en cambio, mantienen una demanda vinculada principalmente con jóvenes y familias que buscan comenzar un proyecto propio. En este segmento, la financiación resulta determinante. Ante la escasa disponibilidad de créditos bancarios, algunas facilidades de pago son ofrecidas directamente por propietarios o desarrolladores de loteos.
Otro fenómeno visible es la cantidad de casas en venta, especialmente en Villa Ramallo. Desde el sector explican que parte de esa oferta corresponde a propiedades que durante años estuvieron destinadas al alquiler y cuyos titulares fallecieron. En esos casos, los herederos suelen optar por vender, ya que la renta puede resultar poco significativa cuando el inmueble pertenece a varios integrantes de una familia.
También advierten que algunas propiedades permanecen en el mercado porque sus precios no se ajustan a la capacidad de compra actual. Las viviendas que logran venderse son, en general, aquellas cuyos valores responden a tasaciones razonables.
En el segmento rural se registran operaciones por campos y un renovado interés por terrenos ubicados en las islas entrerrianas. Las consultas aumentaron durante los últimos dos o tres meses y apuntan especialmente a islas altas, con buen pastaje y condiciones para desarrollar actividad ganadera.
El panorama es diferente en el Parque Industrial Comirsa. Allí, las empresas enfrentan un escenario complejo por el aumento de los costos fijos y una actividad que se ubica alrededor de un 11% por debajo del promedio del año anterior. Las tasas y los gastos vinculados al transporte se suman a las dificultades de las firmas para sostener su funcionamiento y mantener los puestos de trabajo.
Como contrapartida, algunas empresas de la región comenzaron a establecer vínculos comerciales y realizar trabajos relacionados con Vaca Muerta y la actividad minera, especialmente en los rubros metalúrgico y de transporte.
La falta de crédito hipotecario continúa siendo uno de los principales límites para el mercado local. Aunque los préstamos muestran mayor movimiento en grandes centros urbanos, su alcance todavía es reducido en esta zona. A esto se suma el atraso salarial, que restringe la capacidad de endeudamiento de las familias interesadas en acceder a una vivienda.

