León XIV en Uruguay: salud, aborto y democracia en foco

El Papa León XIV abrió su gira regional con un fuerte mensaje social

Papa León XIV en su visita a Montevideo

NewsITe

En el inicio de su gira por América Latina, el papa León XIV eligió Montevideo como primera escala y ofreció un discurso con fuerte contenido social y político. Ante una multitud reunida en la Plaza Independencia, acompañado por el presidente uruguayo Yamandú Orsi y por exmandatarios de ese país, el Pontífice vinculó su propia fragilidad física con las carencias que atraviesan millones de personas en el acceso a la salud.

León XIV hizo referencia a la reciente cirugía pulmonar a la que fue sometido y, a partir de esa vivencia, puso el foco en la desigualdad sanitaria en la región. Señaló que él pudo recibir atención oportuna y cuidados de calidad, pero recordó que no ocurre lo mismo con quienes no cuentan con cobertura médica ni recursos económicos suficientes para afrontar tratamientos complejos o incluso diagnósticos básicos.

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“Recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido”, expresó el Papa. Inmediatamente amplió la mirada hacia quienes no acceden al sistema de salud: hombres y mujeres que quedan fuera de los circuitos de atención temprana, con enfermedades que se agravan por falta de controles y tratamientos.

Derecho a la salud y dignidad en contextos de vulnerabilidad

El Sumo Pontífice insistió en que garantizar la salud es una responsabilidad compartida por el Estado y por toda la sociedad. Subrayó que las personas enfermas, con discapacidad o en situación de dependencia no pierden su condición de miembros plenos de la comunidad, ni el valor de sus vidas. Por el contrario, señaló que la fragilidad vuelve más urgente la asistencia, el acompañamiento y la provisión de recursos materiales y humanos.

En esa línea, León XIV alentó a fortalecer la red pública de servicios, a impulsar políticas que reduzcan las brechas de atención entre sectores urbanos y rurales, y a sostener programas de prevención y cuidado integral, con especial énfasis en la salud mental y en las poblaciones más vulnerables.

Aborto, eutanasia y suicidio: ejes sensibles del debate uruguayo

Tras su mensaje inicial sobre la salud, el Papa abordó de manera directa algunos de los temas más sensibles de la agenda uruguaya. Recordó que Uruguay despenalizó el aborto en 2012 y aprobó la eutanasia en 2025, decisiones que colocaron al país entre los más avanzados de la región en materia de autonomía individual, pero que también profundizaron el debate ético y religioso.

Con un tono firme, León XIV reiteró la postura de la Iglesia sobre la defensa de la vida desde la concepción. Señaló que “quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo”, marcando así su desacuerdo con las legislaciones que habilitan la interrupción voluntaria del embarazo y los procedimientos para adelantar la muerte de pacientes con enfermedades graves.

El Pontífice se detuvo además en la “dolorosa realidad del suicidio”, un problema particularmente grave en Uruguay, que exhibe una de las tasas más altas de América Latina. Advirtió que no se trata solo de una cuestión estadística, sino de un fenómeno que interpela a las familias, al sistema sanitario y a toda la comunidad, y pidió reforzar las redes de contención, los vínculos de cercanía y las políticas de salud mental.

Democracia, laicidad del Estado e integración regional

En otro tramo de su intervención, León XIV destacó los cuarenta años de democracia ininterrumpida en Uruguay y valoró como un símbolo de convivencia política la presencia de tres expresidentes —Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou— sentados junto al actual mandatario en un clima de respeto mutuo.

El Papa también se refirió al carácter laico del Estado uruguayo, rasgo histórico de su institucionalidad. Señaló que la neutralidad del Estado no debe implicar expulsar la religión al ámbito estrictamente privado, sino garantizar un espacio público donde puedan convivir de manera respetuosa creyentes y no creyentes. Enfatizó que la libertad religiosa incluye tanto la posibilidad de profesar una fe como la de no hacerlo, sin que ello derive en discriminaciones.

  • Reconocimiento a los 40 años de democracia continua en Uruguay.
  • Defensa de la libertad religiosa en un marco de laicidad estatal.
  • Llamado a políticas de integración y diálogo en el Mercosur.

“Quien atraviesa cualquiera de estas situaciones no deja por ello de ser miembro pleno de la sociedad ni pierde nada del valor de su vida”, subrayó León XIV al referirse a las personas enfermas y en situación de vulnerabilidad.

Hacia el cierre, y en referencia al rol de Uruguay dentro del Mercosur, el Pontífice elogió la vocación del país por el diálogo y el entendimiento regional en un escenario internacional atravesado por conflictos. La primera jornada de su visita dejó así un mensaje que combinó preocupación por las desigualdades sociales, defensa de la vida y reconocimiento a la convivencia democrática uruguaya.

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