Sin avances entre Moscú y Washington pese al diálogo diplomático

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La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, reconoció que las relaciones con Estados Unidos atraviesan una fase de estancamiento, sin progresos concretos hacia una normalización. Las declaraciones fueron recogidas por la Agencia Noticias Argentinas y reflejan el clima de desconfianza mutua que persiste entre Moscú y Washington desde hace años.
Zakharova se refirió al vínculo bilateral en una conferencia de prensa brindada el jueves, en la que repasó el cuadro de la diplomacia rusa con la actual administración estadounidense. La funcionaria explicó que el canciller ruso, Sergei Lavrov, mantuvo conversaciones con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, centradas en temas de agenda común y en el funcionamiento de los canales formales de contacto.
Según la portavoz, ambos responsables diplomáticos debatieron especialmente sobre los espacios de cooperación que aún se sostienen en el ámbito de los organismos multilaterales. Entre ellos mencionó a las Naciones Unidas (ONU), el Grupo de los 20 (G20) y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), foros en los que Rusia y Estados Unidos siguen compartiendo mesas de negociación pese a las tensiones políticas.
No obstante, Zakharova remarcó que de esos intercambios no surgieron avances “tangibles”. Como ejemplo, señaló que no hubo señales concretas sobre la devolución de propiedades diplomáticas rusas en territorio estadounidense, que Moscú considera ilegalmente confiscadas, ni sobre la posible reanudación de los vuelos directos entre los dos países, suspendidos en el marco del deterioro de la relación.
Cooperación limitada y diálogo condicionado por la tensión global
La vocera destacó que, más allá de la falta de resultados visibles, el diálogo se mantiene «a distintos niveles» y bajo un tono que calificó de «generalmente profesional». Sin embargo, reconoció que las diferencias estructurales en materia de seguridad, geopolítica y sanciones económicas condicionan cualquier intento de acercamiento.
En los últimos años, los vínculos entre Moscú y Washington se vieron atravesados por una batería de sanciones, acusaciones cruzadas de injerencia y disputas en distintos escenarios internacionales. La guerra en Ucrania, el debate sobre la seguridad europea y la competencia estratégica en Asia también inciden en la dificultad para lograr gestos de distensión.
- Persisten sanciones económicas y restricciones diplomáticas.
- Se mantienen algunos canales de diálogo en foros multilaterales.
- No hay aún acuerdo sobre vuelos directos ni propiedades diplomáticas.
«El diálogo con Estados Unidos continúa de manera generalmente profesional, pero sin avances sustanciales hacia la normalización de las relaciones», sostuvo Maria Zakharova.
Con este escenario, la relación entre Rusia y Estados Unidos se sostiene en una frágil combinación de contactos formales y desconfianza política. Los principales movimientos, coinciden analistas internacionales, dependerán tanto de la evolución de los conflictos abiertos como de los cambios en el tablero de poder global en los próximos meses.

