Las compañías presentaron demandas contra una norma de California que restringe funciones vinculadas al uso compulsivo de las plataformas. Sostienen que la medida interfiere en sus decisiones editoriales y vulnera la libertad de expresión.

Google, Meta y TikTok acudieron a la Justicia para frenar una ley de California, Estados Unidos, destinada a proteger a los menores de los riesgos asociados al uso de redes sociales. Según Reuters, las empresas presentaron demandas por separado ante distintos tribunales del estado, con un argumento común: las autoridades no pueden imponer restricciones sobre sus criterios editoriales.
La norma, identificada con el número 1709 e impulsada por el gobernador Gavin Newsom, prohíbe que las plataformas ofrezcan a los menores “funciones psicológicamente dañinas” que podrían favorecer conductas compulsivas. Entre las características alcanzadas figuran las recomendaciones personalizadas y la reproducción automática de videos.
Al promulgar la ley, Newsom sostuvo que la seguridad de los menores debe ocupar un lugar prioritario en la regulación de las redes sociales. “El Estado no se quedará de brazos cruzados mientras una tecnología sin regulación pone en riesgo a nuestros niños”, afirmó el gobernador demócrata.
Los argumentos de las empresas
Las compañías sostienen que la medida viola la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense al intervenir en las decisiones editoriales de sus servicios. También invocaron la Sección 230 de la Ley de Decencia de las Comunicaciones, que establece protecciones para las plataformas frente a responsabilidades por los contenidos que publican sus usuarios.
Los cuestionamientos también incluyen objeciones de organizaciones dedicadas a los derechos digitales. Según Engadget, Electronic Frontier Foundation calificó la norma como una “pesadilla para la privacidad y la libertad de expresión” y había solicitado a Newsom que la vetara, un pedido que no prosperó.
Las demandas se inscriben en un debate más amplio sobre los efectos de las redes sociales, especialmente entre niños y adolescentes. En Estados Unidos y otros países, los reclamos de particulares, organismos públicos y autoridades escolares han derivado en restricciones, bloqueos y multas millonarias contra las plataformas.

