Tras el ataque en Palermo, San Nicolás alza la voz contra la violencia hacia las personas trans

Karina Figueroa, integrante del colectivo LGBTQ+ y residente de San Nicolás, estuvo en EL NORTE para reflexionar sobre la violencia, la discriminación, las dificultades de acceso al empleo y las infancias. Además, habló sobre la marcha convocada para el 14 de noviembre, a las 18:00, en plaza Mitre.

Karina Figueroa, integrante del colectivo LGBTQ+

Un grupo de mujeres trans que trabaja en los Bosques de Palermo sufrió una violenta agresión durante la madrugada del lunes, cuando entre 50 y 60 jóvenes, la mayoría en bicicleta, las rodearon y atacaron con palos, conos y escobas. Los agresores grabaron el episodio y posteriormente difundieron las imágenes en Instagram y TikTok bajo la consigna “A correr a los trabas”, acompañada de emojis de risa.

El ataque comenzó durante la noche del domingo con burlas y provocaciones hacia las trabajadoras sexuales que se encontraban sobre una de las calles internas del parque. Según reconstruyeron las víctimas, los jóvenes regresaron armados después de las primeras confrontaciones y las golpearon, mientras otros participantes registraban la agresión con sus teléfonos celulares.

En ese contexto, Karina Figueroa, integrante del colectivo LGBTQ+ y residente de San Nicolás, visitó EL NORTE para reflexionar sobre lo sucedido y abordar la violencia que enfrentan las personas travestis y trans. Durante la entrevista, sostuvo que este tipo de agresiones no constituye una situación aislada y que existen numerosos episodios que no alcanzan la misma repercusión pública.

“Estos hechos de violencia que está sufriendo hoy la comunidad travestis-trans no es de ahora”, expresó. “Hay muchísimos casos que están invisibilizados, que no se han mostrado en redes sociales, pero esto es algo que la comunidad suele vivir a diario. De salir a la calle, que te tiren con un botellazo, de que te escupan, te insulten. No solamente la violencia física es la que existe en la comunidad, sino la violencia verbal”, afirmó.

“Diariamente, los hechos de violencia hacia nuestra identidad son permanentes. Nosotras tenemos bien en claro la identidad que nosotras tenemos. No nos consideramos mujeres, somos mujeres trans o mujeres travestis. Yo soy orgullosamente travestis. Entonces, no hace falta que la gente nos remarque lo que somos, porque creo que cada uno sabe lo que es y cada uno sabe lo que siente, y no es necesario que la gente le recuerde a la otra persona lo que es o cómo se debe manejar ante la sociedad. Yo creo que la base fundamental de todo es el respeto. Si queremos respeto, tenemos que mostrar respeto, y eso es lo que no está sucediendo con nuestra comunidad. No se respeta nuestra identidad, no se respetan nuestros cuerpos, no se respetan nuestras personas. Somos el chiste fácil”.

La indiferencia frente a la violencia

Al referirse a la violencia de quienes agreden y a la indiferencia de las personas que presencian estas situaciones sin intervenir, Figueroa consideró que ambas conductas reflejan una falta de empatía. En particular, cuestionó la actitud de quienes registran las agresiones con sus teléfonos celulares y las toman como motivo de diversión.

“Yo creo que es el mismo nivel. Es el mismo nivel de quien está filmando y se está riendo, de quien está al lado y no dice nada, porque sería lo mismo que yo esté viendo un acto de violencia de una persona contra otra y veo a alguien que esté filmando, tomándolo como gracia, y yo estoy al lado sin hacer nada. Pienso que forma parte de, de la poca empatía que hay como sociedad y como seres humanos. Creo que tenemos que cambiar un poquito eso para ser mejores personas”.

En relación con el miedo que pueden generar estos episodios entre las mujeres trans a la hora de salir a la calle, especialmente después de lo ocurrido en Palermo, la referente nicoleña vinculó la problemática con los discursos de odio y transfobia. También se refirió al carácter político de las expresiones públicas y a su relación con la convivencia social. “Cuando hay muchos discursos de odio, de transfobia, eso alimenta. A veces la gente dice: ‘No, venías bien hablando, hasta que metiste la política’. Pero todo es político, vivimos en una sociedad politizada. Entonces, cada acto, cada palabra, cada cosa que uno hace o dice, es político, porque de eso se trata también. Y también de eso se trata la libertad de expresión y la democracia en la que vivimos”.

Los prejuicios y la discriminación cotidiana

Durante la entrevista, Figueroa también abordó la conducta de quienes aseguran no tener prejuicios contra las personas trans, pero reproducen comentarios, bromas o expresiones discriminatorias. En ese sentido, señaló que estas prácticas no afectan únicamente a la comunidad LGBTQ+, sino también a personas que sufren burlas por sus características físicas o por distintas condiciones personales.

“La gente discrimina. La gente ha naturalizado tanto reírse del otro, reírse y burlarse de cosas que no saben si a la otra persona le puede afectar o le puede hacer daño. Porque tal vez, capaz que a mí me digan algo, y no me ofende, como soy humorista, tal vez me lo puedo tomar desde ese lugar con humor, pero tal vez hay otra persona que no. Y así pasan las desgracias. Hay mucho bullying en las escuelas. Entonces, yo no soy quién para decirle a los padres cómo tienen que educar a sus hijos, porque cada uno los va a educar de la forma que a ellos les parezca. Pero creo que si uno sabe que su hijo está haciendo algo, que la otra persona le está hiriendo y le está haciendo mal, yo creo que ahí es donde los padres tendrían que revisar la conducta de su hijo o hija”, enfatizó.

Un mensaje para las jóvenes trans: “Que no tengan miedo”

Por último, la integrante del colectivo LGBTQ+ dirigió unas palabras a las chicas trans que están comenzando a transitar su identidad. Su mensaje estuvo centrado en el respeto, la aceptación personal y las posibilidades de construir un proyecto de vida a través del estudio, el trabajo y los vínculos familiares.

“No tengan miedo, no tengan vergüenza de ser quiénes son. La vida es hermosa y esta vida es prestada y estamos de paso. Entonces siempre tenemos que respetar para que nos respeten. Somos personas como cualquier otra, nuestra identidad es válida, es respetada. Somos personas amadas que tenemos madres, padres, hermanos, sobrinos, amigos, que tenemos pareja, que tenemos profesiones. No crean que el único medio de sobrevivencia para una persona trans es la prostitución. Si lo desean hacer, está en su decisión, pero sepan que hay un montón de posibilidades: pueden estudiar, pueden trabajar, pueden formar su familia”.

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