El tipo de cambio oficial afloja tras marcar máximos históricos

NewsITe
El dólar mayorista cortó este miércoles la escalada de las últimas semanas y se alejó de su máximo nominal reciente, al cerrar en $1.547,50 en la plaza cambiaria local. El movimiento se da luego de un octubre en el que el Banco Central (BCRA) había logrado sostener una fuerte racha compradora de divisas en el mercado oficial.
En el segmento minorista, la cotización también mostró leves ajustes: en las pantallas del Banco Nación el dólar cerró a $1.570 para la venta, mientras que el promedio que elabora el Banco Central se ubicó en $1.573,23. Estas referencias sirven de guía para el resto del sistema financiero y marcan el pulso del tipo de cambio formal para particulares y empresas.
En el terreno financiero, los dólares bursátiles continuaron operando por encima del tipo de cambio oficial. El MEP se negoció en torno de los $1.576,63 y el contado con liquidación (CCL), utilizado por grandes operadores para girar fondos al exterior, se ubicó cerca de los $1.677,22. En paralelo, el dólar blue mantuvo la estabilidad de la jornada previa y se mantuvo en $1.565 en el mercado informal.
A pesar de las subas recientes en las distintas cotizaciones, el tipo de cambio oficial aún se mantiene lejos del techo de la banda cambiaria prevista por el esquema vigente. Según las proyecciones de actualización, ese límite superior recién alcanzaría los $1.989,12 hacia el cierre de noviembre, lo que otorga cierto margen a la autoridad monetaria para administrar el ritmo de devaluación.
El Banco Central retoma compras, pero se resienten las reservas
Tras haber acumulado alrededor de US$1.400 millones durante octubre, el Banco Central atravesó en los últimos días una pausa en su racha compradora. Encadenó dos ruedas seguidas sin adquirir divisas en el mercado oficial y, en las últimas siete intervenciones, sumó cuatro jornadas sin saldo positivo, reflejo de un cambio en el clima de los operadores.
La reaparición del apetito de cobertura por parte de inversores y empresas –es decir, una mayor demanda de dólares ante eventuales escenarios de volatilidad– terminó por neutralizar el superávit de oferta que se había observado semanas atrás, especialmente vinculado a la liquidación del sector exportador.
Este freno en las compras ya impactó en el nivel de las reservas brutas del BCRA, que retrocedieron hasta ubicarse en torno de los US$50.293 millones. Las reservas son uno de los indicadores que miran con mayor atención los analistas del mercado para medir el margen de maniobra del Central a la hora de intervenir en los distintos segmentos cambiarios.
No obstante, la racha negativa se quebró en la rueda de hoy. La autoridad monetaria volvió al terreno comprador y se hizo de aproximadamente US$9 millones en el mercado oficial, lo que marca la primera jornada con saldo positivo en lo que va de noviembre. De esta manera, el Central busca recomponer gradualmente el colchón de divisas luego de un octubre en el que terminó con un saldo neto a favor de US$1.395 millones.
Perspectivas para el mercado cambiario
De cara a las próximas semanas, los analistas esperan que continúe la atención puesta en tres frentes: la dinámica de las reservas, la velocidad de ajuste del tipo de cambio oficial y el comportamiento de los dólares financieros. En un contexto de alta nominalidad y expectativas sensibles, cualquier cambio en la estrategia del BCRA puede traducirse rápidamente en movimientos de precios.
- El dólar mayorista cerró en $1.547,50, por debajo de su máximo reciente.
- El MEP y el CCL se mantienen por encima del oficial, con brechas relevantes.
- El Banco Central interrumpió su racha negativa y volvió a comprar dólares.
- Las reservas brutas rondan los US$50.293 millones, tras recientes retrocesos.
La evolución de las reservas y la brecha cambiaria seguirá siendo clave para medir la estabilidad financiera en los próximos meses.
Con un saldo acumulado en el año de US$15.972 millones en compras, el Banco Central intenta sostener una posición más sólida frente a eventuales shocks externos y a la volatilidad interna. El desempeño del mercado cambiario en noviembre y diciembre será determinante para llegar a fin de año con un nivel de reservas que brinde mayor previsibilidad a la economía argentina.

