Organizaciones exigen que el Senado trate la ley antes de fin de mes

NewsITe
A menos de un mes de que venza el plazo reglamentario, organizaciones sociales, referentes religiosos y entidades de todo el país intensificaron en las últimas horas los reclamos dirigidos a la Cámara de Senadores para que trate y apruebe sin demoras el proyecto de ley de Prevención de la Ludopatía y Regulación de las Apuestas Online.
La iniciativa, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el 27 de noviembre de 2024, podría perder estado parlamentario el próximo 30 de noviembre si no es convertida en ley antes del cierre del período de sesiones ordinarias. De ocurrir, el debate debería comenzar nuevamente desde cero, dejando otra vez sin un marco regulatorio federal a un fenómeno que ya se considera un problema de salud pública.
En este contexto, la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS), junto a otras organizaciones, impulsa una campaña de firmas a través de la plataforma Change.org bajo el lema “Apostar no es un juego”. La petición ya superó las 1.400 adhesiones y continúa sumando apoyos, reflejando la preocupación creciente por el impacto de las apuestas online –particularmente entre adolescentes y jóvenes– y la necesidad de una respuesta política urgente.
Una radiografía preocupante del juego online entre adolescentes
Diversos estudios recientes ayudan a dimensionar el avance del juego con dinero entre los sectores más jóvenes. De acuerdo con el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, seis de cada diez adolescentes están expuestos a las apuestas online, con un inicio que se registra cada vez más temprano, entre los 13 y 14 años, y que se extiende hasta los 17 o 18.
El mismo relevamiento señala que el 79% de los jóvenes que apuestan reconoce que existe un riesgo real de adicción, mientras que uno de cada ocho (12%) admite haber quedado endeudado a raíz de esta práctica. Especialistas advierten que este patrón combina endeudamiento, deterioro del rendimiento escolar, trastornos de ansiedad y conflictos familiares.
En línea con esos datos, el estudio Kids Online Argentina de UNICEF reveló que el 24% de los adolescentes de entre 12 y 17 años ya apostó dinero en línea al menos una vez. Tres de cada cuatro conocieron las plataformas de juego gracias a la exposición masiva de publicidades en eventos deportivos, redes sociales y sitios de internet, lo que confirma el peso de la promoción comercial en la expansión del fenómeno.
Qué reclama la campaña ciudadana al Congreso
Frente a este escenario, la campaña dirigida al Senado plantea una batería de medidas consideradas urgentes. Entre los puntos centrales se encuentra la aprobación inmediata del proyecto de ley de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas online, así como la prohibición de la publicidad de las plataformas de juego, en especial en espacios consumidos masivamente por niñas, niños y adolescentes.
- Poner en marcha campañas de concientización de alcance nacional, coordinadas entre el Estado, los medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil.
- Incorporar programas de educación digital y prevención de adicciones en escuelas, clubes y centros comunitarios.
- Fortalecer los dispositivos de salud mental y asistencia directa para adolescentes y sus familias, con líneas de ayuda y equipos especializados.
Para los impulsores, el tratamiento de la ley no solo apunta a regular la oferta, sino también a limitar el acceso irrestricto desde teléfonos celulares y redes sociales, donde proliferan casas de apuestas legales e ilegales que operan casi sin controles visibles para el usuario.
Experiencias internacionales y desafíos para la Argentina
El reclamo también se apoya en antecedentes normativos de distintos países que, ante el crecimiento del juego online, avanzaron con marcos regulatorios más estrictos. En Italia se prohibió casi por completo la publicidad y el patrocinio deportivo de casas de apuestas; Bélgica y Países Bajos vetaron los anuncios protagonizados por deportistas y figuras famosas; Reino Unido y Australia bloquearon el uso de tarjetas de crédito para apostar; y Brasil reforzó los controles de edad y clausuró miles de sitios ilegales.
Organizaciones advierten que, sin una ley nacional, la Argentina corre el riesgo de consolidar un escenario donde la publicidad de apuestas convive a diario con contenidos deportivos y de entretenimiento consumidos por menores de edad.
Mientras se acerca la fecha límite del 30 de noviembre, la presión sobre el Senado crece. Las organizaciones impulsoras sostienen que el tiempo parlamentario no debería transformarse en un obstáculo para abordar una problemática que, según coinciden especialistas en salud mental, ya dejó de ser marginal y atraviesa a amplios sectores de la sociedad. La decisión de avanzar o no con la norma quedará ahora en manos de las y los senadores.
Agencia NA

