Una investigación realizada con adultos mayores de 65 años detectó mejoras en los síntomas depresivos tras el consumo diario de arándanos durante tres meses. Sin embargo, los científicos aclararon que los resultados todavía no permiten establecer conclusiones definitivas.

Un estudio piloto de Harvard Medical School encontró una posible relación entre el consumo diario de arándanos y la reducción de síntomas depresivos en adultos mayores sedentarios. La investigación registró mejoras más marcadas y uniformes entre quienes incorporaron esta fruta a su alimentación. Sin embargo, las diferencias respecto del grupo que recibió un placebo no alcanzaron significación estadística.
El ensayo incluyó a 18 participantes mayores de 65 años y se desarrolló durante tres meses. Los investigadores dividieron a los voluntarios en dos grupos para comparar los resultados. Uno recibió diariamente 48 gramos de polvo de arándanos liofilizados, una cantidad equivalente a unas dos tazas de fruta. El otro consumió la misma cantidad de un polvo placebo.
Al finalizar el período, ambos grupos mostraron una reducción de los síntomas depresivos. No obstante, los participantes que consumieron arándanos registraron cambios de mayor magnitud y menor variabilidad. Los resultados aparecieron publicados en la revista científica The Journal of Nutrition, Health and Aging.
La nutricionista molecular Courtney Millar, de Harvard Medical School, explicó que el objetivo consistió en explorar la relación entre el consumo de arándanos, la microbiota intestinal y los síntomas depresivos. El equipo también examinó los cambios en los metabolitos de los participantes.
Los investigadores señalaron que el ensayo buscó comprobar la viabilidad de la intervención y reunir información inicial para desarrollar investigaciones más amplias. Por ese motivo, aclararon que los resultados no permiten afirmar que el consumo de arándanos reduzca los síntomas depresivos.
Qué reveló el estudio sobre los arándanos y la salud mental
Los científicos identificaron algunas limitaciones que impiden generalizar los resultados. La investigación contó con una muestra pequeña, integrada principalmente por mujeres blancas que presentaban síntomas depresivos leves, pero no un diagnóstico de depresión.
Además, el grupo que recibió el placebo también experimentó mejoras en su estado de ánimo. Los investigadores señalaron que este comportamiento podría relacionarse con el efecto placebo, un fenómeno observado en numerosos estudios.
El análisis de la microbiota intestinal permitió detectar modificaciones menores en determinadas enzimas entre quienes consumieron arándanos. En particular, los especialistas identificaron cambios en la abundancia de seis tipos de genes vinculados con esas proteínas. Cinco de ellos registraron aumentos.
Uno de los genes cuya presencia creció participa en la producción de ácido gamma-aminobutírico, conocido como GABA. Se trata de un neurotransmisor que investigaciones anteriores relacionaron con la depresión.
Los científicos también analizaron el posible papel de la fibra y las antocianinas, los pigmentos naturales responsables del color azul de los arándanos. Estos componentes pueden influir en la composición de la microbiota intestinal.
La investigación contempló además la comunicación entre el intestino y el cerebro. Ambos órganos mantienen una relación bidireccional mediante el sistema nervioso, las hormonas, el sistema inmunológico y los microorganismos intestinales.
Los autores consideraron necesario profundizar el análisis para determinar qué mecanismos podrían explicar los cambios observados. También propusieron ampliar la cantidad de participantes e incorporar poblaciones más diversas en futuros estudios.
Cuáles son los beneficios nutricionales de los arándanos
Más allá de su posible relación con el estado de ánimo, los arándanos contienen distintos nutrientes y compuestos antioxidantes. Según Harvard Health, esta fruta posee antocianinas y otros pigmentos naturales pertenecientes a la familia de los flavonoides.
“Su popularidad se debe a que estos flavonoides son potentes antioxidantes. Según un estudio, los arándanos tienen tres veces más poder antioxidante que las espinacas o las naranjas”, afirman desde la institución.
La universidad también destaca el aporte nutricional de esta fruta y su bajo contenido de grasas y sodio.
“Es posible que los antioxidantes sean la razón de la popularidad de los arándanos. Pero esta fruta también destaca por sus nutrientes tradicionales. Una porción de 100 gramos de arándanos frescos es baja en calorías (56), grasas (0,4 gramos) y sodio (6 miligramos). Además, la misma porción es una excelente fuente de vitamina C (13 mg), vitamina A (100 unidades internacionales) y fibra (2,7 gramos)”, detalló la universidad.
Los investigadores de Harvard plantearon que nuevos ensayos permitirán profundizar el conocimiento sobre la relación entre alimentación, microbiota intestinal y bienestar emocional. Por ahora, los resultados constituyen evidencia preliminar que requiere confirmación mediante estudios de mayor alcance.

