Este miércoles se realizará la segunda audiencia indagatoria en la causa por la muerte del obispo Ponce de León. Luis Martínez, conductor de la camioneta que embistió el auto del prelado y Carlos Bottini, acompañante y propietario del vehículo, habían sido citados el pasado jueves por el juez federal Carlos Vera Barros. Mientras que Martínez se negó a declarar Bottini había pedido reprogramar la diligencia.

De la redacción de EL NORTE
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Finalmente, la audiencia indagatoria de Carlos Bottini, que debía realizarse el pasado jueves 29 de octubre y fue suspendida, se concretará este miércoles. La medida procura avanzar en la investigación por la muerte del obispo Carlos Ponce de León, ocurrida en 1977 durante la dictadura cívico militar.
La diligencia se cumplirá a la diez de la mañana de manera virtual en el Juzgado Federal de San Nicolás ante el juez subrogante Carlos Alberto Vera Barros, titular del Juzgado Federal 3 de Rosario.
Carlos Sergio Bottini viajaba como acompañante al momento del siniestro y era propietario del vehículo que chocó contra el Renault 4 de Ponce de León. El hombre de 80 años está siendo investigado junto a Luis Martínez, de la misma edad y que era quien conducía la camioneta, para determinar si hubo intencionalidad en provocar la muerte.
Ambos habían sido citados el pasado jueves, pero en el caso de Bottini su abogado defensor solicitó suspender la audiencia que finalmente se concretará este miércoles. Por su parte Carlos Martínez dio el presente, pero se negó a declarar.
Carlos Sergio Bottini, acompañante de Luis Antonio Martínez en la camioneta Ford F-100, figuraba como directivo de Agropolo SA, titular registral de la camioneta que impactó contra el Renault 4. En sus primeros testimonios, afirmó ante la justicia no recordar nada de lo sucedido por haber sufrido –a causa de un accidente en 1971– una “epilepsia traumática” (la investigación observó que no existe constancia que lo acreditara).
Bottini se identificó como directivo de Agropolo, firma con domicilio en la calle Viamonte 1866, de la Capital Federal, a muy pocos metros de la sede del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en su pedido a que fueran convocados a prestar declaración indagatoria, destacó como dato a tener en cuenta que todos los edificios vecinos a esa unidad operativa eran por entonces propiedad del batallón.
Mientras se desarrollaba la última audiencia, en las puertas del Juzgado Federal Nº 2 de calle Ameghino se concentraron distintos representantes de la Iglesia y de organismos de derechos humanos. Entre ellos estuvieron presentes referentes de la Mesa por la Memoria e integrantes del Hogar de Cristo “Ponce de León”, organización local dedicada a la recuperación y acompañamiento de personas con problemas de adicciones.
También se mantuvo frente al Juzgado el sacerdote Aníbal Pollacchi (presidente de la Comisión Diocesana para Informe Testimonial de monseñor Ponce de León y Marisa Ponce de León, sobrina del obispo, ambos querellantes en la causa.
La causa
Ponce de León fue obispo de San Nicolás desde 1966. Su pastoral estuvo marcada por la cercanía a los pobres. Esto lo llevó a apoyar la búsqueda de los familiares de los desaparecidos y a enfrentarse con las autoridades militares, que lo vigilaban como opositor. Murió en un siniestro vial el 11 julio de 1977, sobre la ruta nacional 9, a la altura de Ramallo. El prelado se dirigía a entregar documentación de las personas desaparecidas de su diócesis ante la Conferencia Episcopal Argentina y la Nunciatura.
En 1978 la justicia provincial sentenció que se había tratado de un accidente y condenó al conductor de la camioneta a seis meses de prisión en suspenso.
En 2023 la Cámara Federal de Rosario anuló la sentencia que consideró la tragedia como a un accidente como “cosa juzgada írrita”, y en marzo de 2024 la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la nulidad.
Según la justicia, el proceso contenía vicios de procedimiento que interpretaron como maniobras de encubrimiento: no se secuestraron los vehículos, no se hizo peritaje accidentológico y no se agregó el certificado de defunción.
La investigación reabierta en 2004 reunió nuevo material probatorio. Una pericia accidentológica realizada con un avanzado sistema informático por el ingeniero Jorge Geretto reprodujo el choque según los dichos de los imputados y demostró que lo declarado era mecánicamente imposible. Por las fotografías de los vehículos y de las huellas de frenadas, el perito concluyó que la mecánica más probable es que la camioneta Ford F100 haya sido interpuesta lateralmente en la ruta, detenida, en el momento en que se acercaba el Renault 4 del obispo. Además, un examen antropológico de los restos, realizado en 2009, no encontró la fractura y hundimiento de cráneo descriptos en la autopsia de 1977.
La búsqueda de justicia para las víctimas del terrorismo de Estado ya probó el asesinato de otro obispo por la dictadura. Pocos meses antes de la muerte de Ponce de León, en agosto de 1976, moría en La Rioja Mons. Enrique Angelelli, también en una tragedia vial que se quiso presentar como accidente.

